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19.04.2009- Por Marcelo González G.

Hace rato ya que los científicos están buscando distintos predictores de riesgo de diabetes tipo 2: índice de masa corporal, circunferencia de cintura y ahora aparece la medida de las caderas. Sí, como leyeron, el contorno de las caderas.
Leo que el equipo de la doctora Emily D. Parker, de Health Partners Research Foundation, en Minneapolis, publicó en el American Journal of Epidemiology cómo la circunferencia de cintura estuvo directamente relacionada con la aparición de diabetes en un grupo de 10.767 personas estudiadas entre 1987 y 1998.
Al tener en cuenta para el análisis la circunferencia de cintura, el peso corporal y otros factores que podían generar confusión, el equipo identificó una relación inversa entre la circunferencia de cadera y el riesgo de diabetes: a mayor tamaño de cadera, menor riesgo de diabetes tipo 2.
Los investigadores observaron también que el aumento de la circunferencia de cadera estaba asociado con una disminución del riesgo de enfermedad cardíaca, tras ajustar la circunferencia de cintura, el peso corporal y otros factores.
El equipo explicó que se desconocen los mecanismos detrás de esas relaciones aparentemente protectoras y opinó que tener caderas más grandes indicaría una mayor proporción de masa corporal magra, lo que ya había demostrado reducir el riesgo de diabetes tipo 2.
Todo lo anterior nos lleva a la imagen gráfica que usan los médicos al enfrentarse a un paciente: una persona con forma de pera tiene menos riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 que una con forma de manzana.
Por cierto que
los autores concluyeron que se necesitan más estudios para explicar por qué tener caderas más anchas protegería de la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardíaca.
Más información: http://aje.oxfordjournals.org/cgi/content/abstract/169/7/837
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