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03.05.2010.
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Hace un tiempo, apareció un estudio que hablaba de la relación entre la terapia intensiva en pacientes con diabetes tipo 2 y un mayor riesgo de muerte.
Mucho polvo se levantó pues la prensa tituló obviando la "diabetes tipo 2" y se entendía como que la terapia intensiva se asociaba a muertes en los pacientes con diabetes.
Me tocó explicar en más de una oportunidad a papás de recién diagnosticados de qué se trataba todo eso.
Y hoy las cosas comienzan a aclararse... un poco.
Hagamos un poco de memoria. El estudio Acción para Controlar el Riesgo Cardiovascular en la Diabetes (Action to Control Cardiovascular Risk in Diabetes, ACCORD) se interrumpió en 2008 cuando los investigadores se dieron cuenta de un aumento en las muertes en el grupo de los diabéticos tipo 2 que estaban siendo tratados intensivamente para reducir los niveles de azúcar en la sangre.
Ahora, un nuevo análisis de los datos de ese estudio, que aparece publicado en la edición de mayo de Diabetes Care, ha concluido que una reducción rápida de los niveles de glucosa no fue la causa del aumento en el riesgo de mortalidad.
Pero aunque los investigadores lograron excluir el manejo intensivo de su lista de potenciales razones, todavía no tienen claro qué factores podrían haber incidido.
El Dr. Matthew Riddle, autor del estudio y profesor de medicina de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón en Portland plantea la interrogante de si la reducción rápida de la glucosa en la sangre podría ser una explicación para los mayores índices de mortalidad.
"La respuesta fue que no. En el grupo que redujo rápidamente su hemoglobina glicosilada (HbA1c) no se produjeron más muertes", señaló Riddle. De hecho, "fueron los que no lograron reducir su HbA1c los que presentaron más mortalidad".
En el ensayo ACCORD; donde participaron 10.251 pacientes de diabetes tipo 2, con una media de 62 años, una duración de la diabetes de 10 años en promedio y HbA1c de 8,1% en promedio, el grupo que estaba con el tratamiento intensificado intentó alcanzar un nivel de HbA1c de menos de 6 %.
Inicialmente el estudio ACCORD debía durar casi seis años, pero se suspendió en el tercer año cuando los investigadores descubrieron un aumento en el índice de mortalidad. En ese momento, hubo 257 muertes en el grupo de control intensivo, frente a 203 muertes en el grupo del tratamiento usual.
Cuando Riddle y sus colegas volvieron a examinar los datos, hallaron que la gente del grupo de tratamiento intensivo que de todos modos tuvieron HbA1c superiores, estaban en mayor riesgo de mortalidad.
"Me parece que lo que este artículo revela es que simplemente ni la reducción de la Hb A1c
ni el mejor de control la glucosa explican los mayores índices de mortalidad. Lo que tranquiliza bastante. Muestra que mucha gente puede alcanzar un buen control de la glucosa", explicó el Dr. David Kendall, director médico y científico de la Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA por sus siglas en inglés).
"Parece que los que siguen valorando los medicamentos y otros cambios sin éxito están en mayor riesgo. De algún modo, su diabetes podría constituir un reto mayor o podría haber otras barreras que aún no conocemos", aseguró Kendall.
El punto, según Kendall es que no hay razón para cambiar las recomendaciones objetivo para el control de la glucosa para la mayoría de las personas.
Entretanto, Riddle señaló que "el tratamiento precoz de la diabetes tipo 2, cuando es más fácil llegar a obtener un buen control de la glucosa, deberían tener alta prioridad". Agregó que a mucha gente del ACCORD se le había diagnosticado diabetes años antes y ya estaban padeciendo complicaciones.
Fuente: http://care.diabetesjournals.org/content/33/5/983.abstract
http://www.healthfinder.gov/news/newsstory.aspx?docID=638537
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