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Mirando la edición on line de la prestigiosa revista Pediatrics, me llamó la atención un artículo sobre autismo y enfermedades autoinmunes y me puse a buscar más información.
Básicamente el estudio indica que los hijos de madres que tienen enfermedades autoinmunes como la diabetes tipo 1, la artritis reumatoide y la enfermedad celiaca tienen un riesgo de autismo hasta tres veces mayor.
Aunque investigaciones anteriores habían encontrado la asociación entre el autismo y antecedentes maternos de diabetes tipo 1 y artritis reumatoide, los investigadores responsables del nuevo estudio afirman que éste es el primero en encontrar una relación entre el autismo y la enfermedad celiaca.
William E. Eaton, presidente del Departamento de salud mental de la Facultad de salud pública Bloomberg de la Universidad de Johns Hopkins, dijo que "un motivo de que las enfermedades autoinmunes tal vez tengan que ver con el autismo podría ser la genética. Los niños que nacen con bajo peso o prematuros tienen un mayor riesgo de autismo, y ambos problemas obstétricos se asocian con la enfermedad celiaca".
"Tal vez haya un solapamiento entre la genética de algunas enfermedades autoinmunes y el autismo, y eso no sería trivial", apuntó. "El autismo tiene un potente componente de herencia, pero todavía no tenemos ni la más mínima idea de dónde. Pero esto podría arrojar luz sobre áreas del genoma que conecten con el autismo".
El artículo señala que se recolectaron datos sobre 3.325 niños daneses diagnosticados con un trastorno del espectro autista, entre ellos 1.089 diagnosticados con autismo infantil. Los niños nacieron entre 1993 y 2004.
Los investigadores encontraron que los niños cuyas madres sufrían enfermedades autoinmunes tienen un mayor riesgo de desarrollar un trastorno del espectro autista frente a niños cuyas madres no padecían estas afecciones. Además, el riesgo de autismo infantil aumentaba en niños que tenían antecedentes familiares de diabetes tipo 1.
Eaton agregó "el aumento en el riesgo para la diabetes tipo 1 es de poco menos del doble, para la artritis reumatoide es alrededor de 1.5 veces, y para la enfermedad celiaca es más de tres veces". "Es suficiente para impresionar a un epidemiólogo, pero no suficiente para que alguien de la población general comience a cambiar su conducta".
El Dr. Hjordis O. Atladottir, del Instituto de Salud Pública de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, e investigador principal del estudio, afirmó que los hallazgos son importantes porque respaldan la teoría de que el autismo se asocia de alguna forma con trastornos del sistema inmune.
De todas formas, los investigadores enfatizaron que los resultados no deben causar preocupación o inquietud en los padres o futuros padres que tengan alguna de las enfremedades mencionadas, pues la gran mayoría de quienes tienen enfermedades autoinmunes no tienen niños niños con autismo.
Fuente: http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/abstract/peds.2008-2445v1
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