|
|

Puede que a los pacientes de reciente diagnóstico el título les resulte casi una ofensa... A los que llevamos varios lustros viviendo con la "Tía Betty" instalada para siempre en nuestro hogar, nos hace mucho sentido y podemos dar fe de aquello.
Nuevas insulinas, glucómetros confiables, dispositivos de inyección de última generación, mejor acceso a la información y cobertura de salud garantizada en muchos aspectos... todo ayuda para que buscar una excusa al mal control sea una tarea muy difícil. Se los digo con conocimiento de causa: el manejo estricto de la diabetes merece el esfuerzo.

Leo que un reciente estudio dirigido por el prestigioso Dr. David Nathan, del Massachussetts General Hospital, y publicado por la revista Archives of Internal Medicine, concluye que "las perspectivas de futuro de los pacientes con diabetes Tipo 1 son ahora mucho mejores que en el pasado". La afirmación fue realizada luego de analizar los resultados que indican que la frecuencia de las complicaciones serias es mucho menor que la se registraba décadas atrás, lo que queda de manifiesto de mayor forma en aquellos pacientes que siguen una terapia intensiva con insulina.
Para llevar adelante la investigación, el equipo de científicos analizó la incidencia de complicaciones a largo plazo en tres grupos de pacientes diabéticos que habían sido diagnosticados unos 30 años antes.
Dos de los grupos ya habían participado previamente en un trabajo que entre 1983 y 1989 midió si la terapia intensiva (múltiples dosis de insulina diaria o infusión continua a través de bomba) era más efectiva que el tratamiento convencional (sólo una o dos inyecciones al día) para el control de la enfermedad.
El tercer grupo también había formado parte de un análisis específico sobre las complicaciones asociadas a la enfermedad realizado en la Universidad de Pittsburg (EEUU).
Al cruzar los datos, los investigadores comprobaron que la incidencia de complicaciones era más baja que la registrada años atrás, especialmente entre aquellos que habían seguido una terapia intensiva. Así, estos últimos presentaban la mitad de problemas de retinopatía que el resto de sus pares (21% frente al 50%). Además, los trastornos de riñón también eran significativamente menores (9% y 25%); lo que también ocurría con las enfermedades cardiovasculares (9% frente al 14%).
"La frecuencia de complicaciones serias en pacientes con diabetes tipo 1, especialmente entre aquellos que se tratan con una terapia intensiva, es mucho menor que la registrada históricamente", dicen en las conclusiones del trabajo.
Finalizan diciendo que queda claro que mientras se descubra la cura o haya medidas de prevención realmente efectivas, es altamente recomendable iniciar la terapia intensiva con insulina tan pronto como sea práctico y seguro para salvaguardar la salud de los pacientes con diabetes tipo 1.
O sea... Crean en los nuevos tratamientos... Más pinchazos no es peor diabetes, es mejor control. Es nuestra forma de ahorrar, para poder disfrutar más y mejor la vida.
Fuente: http://archinte.ama-assn.org/cgi/content/abstract/169/14/1307
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/news/fullstory_87390.html
|