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12.08.2009.
¿Cuántas veces hemos escuchando las mismas indicaciones por parte de nuestros médicos? Si incluso aquellos parientes más cercanos, los que quieren que estemos bien suelen aconsejarnos con palabras similares...
Cuando el sentido común parece no funcionar, los estudios científicos les dan nuevamente la razón:
no fumar, un índice de masa corporal inferior a 30, ejercicio en forma regular y dieta saludable son los ingredientes de la receta para reducir los riesgos de enfermedad crónica.

Un reciente estudio del Centro de Control y Prevención de las Enfermedades en Atlanta que apareció publicado en Archives of Internal Medicine así lo indicó.
Los cuatro factores del estilo de vida mencionados antes parecen en conjunto estar asociados con hasta un 80 por ciento de reducción en el riesgo de desarrollar las enfermedades crónicas más comunes y que mayores muertes causan.
O sea, esto demostraría que la enfermedad cardiovascular, el cáncer y la diabetes tipo 2, son en gran medida prevenibles.
Los investigadores evaluaron datos de 23.513 adultos alemanes de entre 35 y 65 años. Al inicio del estudio EPIC-Potsdam, entre 1994 y 1998, los participantes completaron una evaluación de su peso y altura, una entrevista personal que incluía preguntas sobre enfermedades, un cuestionario sobre características sociodemográficas y de estilo de vida y un cuestionario de hábitos alimenticios.
La respuesta de los participantes fueron ponderadas según su adherencia a cuatro factores de un estilo de vida saludable: no haber fumado nunca, tener un índice de masa corporal menor de 30, realizar ejercicio durante al menos entre tres horas y media por semana y seguir unos principios dietéticos saludables.
Los resultados indican que aquellos participantes que tenían los cuatro factores al inicio del estudio tenían un 78 % menos de riesgo de desarrollar alguna de las enfermedades crónicas durante el periodo de seguimiento que aquellos que no tenían ninguno de los factores saludables. Los cuatro factores estaban asociados con un 93 % menos de riesgo de diabetes, un 81 % menos de riesgo de ataque cardiaco, un 50 % menos de riesgo de ataque cardíaco y un 36 % menos de riesgo de cáncer.
Ya lo saben. Siempre es tiempo de prevenir, pues aunque poco o nada podemos hacer con la diabetes tipo 1, si podemos ayudar a disminuir los riesgos asociados preocupándonos de llevar un estilo de vida saludable, que no es para nada sinónimo de vida aburrida.
Fuentes:
http://archinte.ama-assn.org/cgi/content/full/169/15/1355
http://www.cdc.gov/spanish/
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