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14.09.2009.

Un estudio publicado en la edición de junio de la revista Diabetes Care reveló que ambos niveles extremos de glucosa en sangre disminuían el rendimiento promedio de los niños en pruebas de matemática y velocidad de reacción.
Quienes tenemos diabetes lo sabemos. Las glicemias muy altas y las muy bajas nos alteran. En algunos casos nos ponemos más lentos, nos cambia el carácter, todo esto más allá de los signos físicos que nos alertan que algo no anda bien y que debemos medirnos para comprobarlo y actuar en consecuencia.
Hay estudios que hablan del deterioro cognitivo en adultos, pero las implicancias éticas de realizar una investigación de este tipo en niños ha impedio que haya más información al respecto.
Pero bueno, no es el caso del presente trabajo, que en su diseño no obligaba a provocar las hipos o hiperglicemias en los sujetos de la investigación.
Y es que valiéndose de la tecnología de las llamadas PDA, un total de 61 niños de entre 6 y 11 años con diabetes tipo 1, recibió uno de estos aparatos programado con dos pruebas cognitivas breves (matemáticas mentales y el tiempo de reacción de elección), que se completó justo antes de las lecturas de glucosa en casa. El equipo registró el tiempo para completar cada prueba y el número de respuestas correctas. Los niños completaron varios ensayos al día durante 4 a 6 semanas para un total de 70 ensayos. Se compararon las variables de rendimiento entre las gamas de glucosa.
El equipo investigador observó que los niños eran más lentos para realizar los test cuando los niveles de azúcar en sangre eran demasiado altos o bajos. Tanto así que el equipo dirigido por la doctora Linda Gonder-Frederick, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Virginia, en Charlottesville, precisó que los niveles muy altos de glucosa tenían el mismo efecto que los niveles muy bajos.
Aun así, los efectos no fueron universales. Los autores hallaron que esos niveles extremos no afectaban por igual el rendimiento mental de los niños.
Los autores opinan que se necesitan más estudios para comprender por qué algunos niños eran más vulnerables que otros.
Como ven, otra buena razón para tratar de estar "lo más normal" posible la mayor parte del tiempo, y sobre todo, en el caso de los niños que asisten a la escuela, incentivar el control de la glucosa en sangre antes de una prueba para no tener que echarle la culpa a la diabetes de una mala calificación.
Fuente: http://care.diabetesjournals.org/content/32/6/1001.full
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