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23.09.2009.

Este estudio es así como para derribar mitos.
Yo no se si ustedes saben, pero si no les cuento. Las personas que tienen un diagnostico reciente de diabetes tipo 2 suelen resistirse a comenzar a usar insulina porque tienen miedo a engordar o sufrir otros problemas. Esto hace que muchos médicos (sobre todos aquellos que no se manejan muy bien con las insulinas) eviten comenzar una terapia con la hormona de inmediato.
Lo bueno de un estudio que apareció hace poco en Diabetes Care es que demuestra que esos temores no tienen fundamentos.
A saber. El tratamiento inicial más común para la diabetes tipo 2 está conformado por un único medficamento, que suele ser metformina, la que ayuda a regular los niveles de glicemia.
Según la experiencia de los investigadores liderados por la Dra. Ildiko Lingvay, del Centro Médico de la Universidad de Texas, en Dallas, la insulina se puede usar de manera segura y efectiva como tratamiento de primera elección en personas con diabetes tipo 2 recientemente diagnosticada y con altas tasas de satisfacción y adherencia.
El equipo comparó el nivel de adherencia, satisfacción, efectividad, seguridad y calidad de vida de 58 pacientes, que al azar recibieron una terapia estandarizada con tres fármacos (metformina, pioglitazona y glibenclamida) o insulina más metformina.
Al cabo de tres años, los pacientes que usaban insulina más metformina habían tenido menos descensos de los niveles de azúcar en sangre (hipoglicemias), aumentaron menos de peso y expresaron mayor satisfacción con la insulina.
Más todavía. Todos los pacientes tratados con insulina dijeron que querían seguir usando el mismo tratamiento después del estudio.
"La insulina es el agente más efectivo para reducir el azúcar en sangre en nuestro armamento terapéutico. Con los nuevos dispositivos disponibles, autoinyectarse insulina no es más complicado que tomar una píldora", declaró Lingvay en un comunicado de la universidad, agregando que el estudio sugiere que la insulina es "una alternativa segura, efectiva, bien tolerada y aceptada para el tratamiento a largo plazo de la diabetes tipo 2, incluso desde el primer día del diagnóstico".
Desgraciadamente, en muchos países, la terapia con insulina se usa como último recurso, con lo que se pierden varios años de tratamiento. Se comienza a aplicar cuando "ya no hay remedio", lo que acrecienta el mito que "la insulina deja ciegas a las personas" o más todavía... "que la insulina mata...".
Bueno, de ser así, el que escribe estas líneas lo haría en braile y sería un fantasma...
Está claro. La insulina no es la cura, pero es el mejor tratamiento que tenemos.
Enlace: http://care.diabetesjournals.org/content/early/2009/07/09/dc09-0653.abstract
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