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17.03.2011.
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¿Primera o segunda gota? ¿Apretar o no apretar?
Cuando ya se llevan varios años con diabetes y se han leído y escuchado muchos cosas al respecto, al nevegar por la web resulta grato encontrar publicaciones de estudios que avalan lo que el sentido común y la experiencia del día a día nos enseñan.
Y en este caso nos referimos especialmente a la forma de medir la glicemia.
El estudio en cuestión viene a encender algunas luces sobre las diferencias que surgen al momento de decidir si usar la primera o la segunda gota de sangre que sale del dedo para controlarnos.
La conclusión es que sí, en casos especiales, la segunda gota sí sirve.
La American Diabetes Association y otras organizaciones han llegado al consenso que lavarse siempre las manos sólo con agua y luego secarlas bien es suficiente, pero si no hay agua por ahí disponible, podemos usar la segunda gota.
Yo no sé por qué nunca se les ocurre esto a nuestro médicos chilenos, pero en fin...
Investigadores holandeses reclutaron a 123 pacientes con diabetes y los hicieron controlarse bajo distintas condiciones: después de lavar y secar sus manos, sin lavarse las manos, después de haber manipulado frutas, después de haber tenido azúcar en sus manos y después de lavarse los dedos que tenían restos de fruta.
Para hacer más interesante el estudio, agregaron la presión variable con que se obtenía la gota (¿se acuerdan cuando ustedes "ordeñan" el dedo?). Y atención, porque la mayoría de los fabricantes de cintas recomienda no ejercer presión desmedida pues puede haber distorsión en el resultado.
Pues bien, y esto no es ninguna novedad, el estudio encontró que tener las manos limpias sigue siendo clave.
Comparado con quienes tenían las manos lavadas, el 11% de quienes usaron la primera gota con sus manos sin lavar tuvieron un resultado inferior en un 10%. Y algo similar ocurrió cuando se usó la segunda gota. Por ello es que la recomendación es: manos lavadas, bien secas y con la primera gota. Ahora bien, si las circunstancias no les permiten lavar las manos, es aceptable usar la segunda gota luego de haber secado la primera.
Con respecto a lo de apretar el dedo, el estudio muestra que la presión parece interferir el resultado.
A saber, los resultados arrojaron que entre el 5% y 13% de los participantes tuvieron un resultado significativamente diferente frente a quienes no ejercieron presión alguna. En promedio, las lecturas fueron más bajas cuando las personas presionaban el dedo.
Para los que llevamos años ya con la Tía Betty, nada muy sorprendente, pero que nos ayuda a explicarles mejor a los que recién comienza que por muy simple que parezca la toma de una glicemia, siempre hay que prestar atención.
El estudio: http://care.diabetesjournals.org/content/34/3/556.abstract
Fuente: http://www.reuters.com/article/2011/03/08/us-blood-sugar-testing-idUSTRE72760U20110308?pageNumber=1
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