La etiqueta de la diabetes.

8 de Septiembre de 2010

¿Han escuchado hablar de la “etiqueta de la diabetes”?

Bueno, la verdad es que al contrario de lo que pudiera pensarse, se trata de una serie de 10 consejos dirigidos a personas que NO TIENEN diabetes…

Es una cartilla patrocinada por Roche Diabetes Care en los Estados Unidos, que pretende mostrar que con pequeñas acciones nuestra diabetes puede ser algo más llevadero.

Me parece muy pertinente compartir con ustedes una traducción que hice, no sólo porque estoy seguro que les arrancará más de una sonrisa, si no porque es una espléndida manera de acercarnos a quienes nos rodean sin eufemismos, y en forma muy directa cuando se trata de hablar de diabetes.

Veamos entonces:

1.- No ofrecer consejos no solicitados acerca de mi alimentación u otros aspectos de mi diabetes.
Puedes tener buenas intenciones, pero entregar un consejo a alguien sobre hábitos personales, especialmente cuando no han sido solicitados, no es muy apropiado. Por otro lado, muchas de las creencias más populares acerca de la diabetes (“deberías dejar de comer azúcar”) están obsoletas o simplemente equivocadas.

2.- Darse cuenta y apreciar que la diabetes es un trabajo duro.
El manejo de la diabetes es un trabajo de tiempo completo al que no postulé, que no quería y al que no puedo renunciar. Eso implica reflexionar sobre qué, cuándo y cuánto comer, al tiempo de considerar el ejercicio, los medicamentos, el estrés, el monitoreo de azúcar en la sangre y mucho más todos y cada uno de los días.

3.- No me cuentes historias de terror sobre tu abuela u otras personas con diabetes.
La diabetes es bastante aterradora e historias como esas no son alentadoras. Además, ahora sabemos que con un buen manejo, las probabilidades de que se pueda vivir una vida larga, saludable y feliz con diabetes son muy buenas.

4.- Ofrece unirte a mi para realizar cambios a estilos de vida saludable.
No tener que hacer el esfuerzo solo, como comenzar un programa de ejercicios, es una de las formas más poderosas en las cuales puedes ayudar. Después de todo, cambios a estilos de vida saludable, pueden beneficiar a todo el mundo.

5.- No mires con cara de espanto cuando controlo mi azúcar en la sangre o me inyecto.
Tampoco es divertido para mi. Controlar el azúcar en la sangre y tomar medicamentos son cosas que debo hacer para manejar bien mi diabetes. Si tengo que esconderme cuando lo hago, lo hace mucho más difícil para mi.

6.- Pregunta cómo podrías ayudar.
Si quieres ser solidario, hay muchas pequeñas cosas que yo apreciaría con las que tú me ayudaras. Sin embargo, lo que yo realmente necesito puede ser muy distinto de lo que tú crees que yo necesito, así que pregunta primero.

7.- No des ánimo sin pensar primero.
La primera vez que supiste de mi diabetes, quisiste apoyarme diciendo cosas como: “Hey, podría ser peor, podrías tener cáncer!” Esto no me hará sentir mejor. Y el mensaje implícto parece ser que la diabetes no es importante. Sin embargo, la diabetes (como el cáncer) ES importante.

8.- Apoya mis esfuerzos para el auto cuidado.
Ayúdame a implementar un ambiente para tener éxito ayudándome en la elección de comida saludable. Por favor, acepta mi decisión de rechazar una comida en particular incluso cuando realmente te gustaría que la probara. Eres más útil cuando no eres una fuente de tentación innecesaria.

9.- No espíes o comentes mis glucemias sin preguntarme primero.
Estos números son privados a menos que yo elija compartirlos. Es normal tener números que a veces son muy bajos o muy altos
Tus comentarios no solicitados acerca de estos número pueden agregar a la desilusión que ya siento frustración y enojo.

10.- Ofrece tu amor y aliento.
Mientras trabajo duro para manejar con éxito la diabetes, algunas veces sólo saber que te importa puede ser muy útil y motivador.

¿Qué les parece? Comentar esto puede ser una buena forma de iniciar una conversación sobre diabetes con esa persona que siempre está al lado nuestro pero no sabe muy bien como ayudarnos.

Puedes descargar una copia del original en inglés y en formato .PDF haciendo clic en el enlace Behavioral Diabetes Institute

Exámenes en el Sector C

6 de Septiembre de 2010

En el Laboratorio

Esta mañana me correspondió ir a hacerme algunos exámenes de rutina.

Acudí como de costumbre al Laboratorio de la Universidad Católica de Chile que está ubicado en Irarrázaval esquina Diagonal Oriente, en la Comuna de Ñuñoa. Me resulta muy cómodo porque además está cercano a mi casa.

Hace unos tres meses ya me los había hecho pero tuve que modificar la dosis de un medicamento por el hipotiroidismo que tengo, por lo que en esta ocasión tocaba el control para evaluar cómo estoy.

Las cosas han cambiando bastante desde las primeras veces que iba al laboratorio.

Desde el lugar físico, hasta los elementos que se usan en el procedimiento.

Por lo general antes, la ida al laboratorio implicaba para mi una ansiedad controlada… Saber cómo iba mi tratamiento, conocer en cifras la evaluación de cómo estoy, con parámetros por todos aceptados, donde el “me siento bien” da paso a un porcentaje por ejemplo, nos hace a todos iguales.

Ha pasado el tiempo y hoy ya no hay ansiedad y sí un cierto automatismo que quedó demostrado desde el momento en que el recepcionista me mira con cara de complicado para decirme: “Sabe caballero, uno de los exámenes que le pidieron necesita la recolección de orina por 24 horas…” “Yiaaaaaaaaa”, le dije yo, “¿Qué hay con eso”. “Es que se necesita la orina…”. “Bueno, pues si yo la traigo…” “Ah, está bien entonces”.

Me gustaría detenerme un poco acá. Durante toda nuestra vida con diabetes deberemos someternos a muchos exámenes, unos más simples que otros, unos más costosos que otros. Sin embargo habrán varios que se repetirán. Y conviene familiarizarse con sus nombre, conviene saber para qué son, para que sirven, qué es lo que se busca determinar con su resultado. Es cierto, a veces hasta los nombres abruman, pero es bueno siempre saber de qué se tratan. Y la primera fuente de información será el médico. Si su médico les dice “vamos a hacer estos exámenes”, vamos! lo lógico es que ustedes le pregunten para qué son, por qué quiere hacerlos. La ignorancia es el origen de muchos errores, y está en nosotros remediarlo.

Volviendo a esta mañana, en la sala de espera ya no hay tantos “viejitos” y sí más gente como uno… ¿Será que me he empezado a convertir en “viejito”? No lo se, pero es curioso. Antes, siempre yo iba al laboratorio y estaba lleno de adultos mayores… ¿Será que es más tarde? Las 8:45 sí es tarde considerando que abren a las 7:30 hrs. y la gente mayor suele madrugar para estas cosas. Pero tener gente de mi edad al lado me hace sentir “normal”. ;)

Ya una vez cruzada la mampara que separa la sala de espera de los box de atención, la auxiliar me dice: “¿Vino en ayunas?”. Sí, dije yo. Agrega ella: “Así que le pidieron una microalbuminuria… ¿Y me puede contar cómo recolectó la orina?”. Le seguí la corriente y se lo conté casi detalladamente: “Aquí, en esta botella de agua mineral hay orina de 24 horas. Comencé ayer domingo por la mañana, pero la primera del día no está incluida y sí lo está la primera del día de hoy lunes…”. A lo que no pude dejar de agregar… “Llevo como 20 años haciéndome el mismo examen…”. “…Mmmm… Es que hay mucha gente que comete el error de juntar sólo la del día completo por eso se lo tengo que preguntar…”, agregó ella.

En fin. Nos pusimos a conversar de diabetes, de lo indolora y prácticas que eran las agujas ahora, de mi bomba de insulina y los cambios de cánula.

El procedimiento no tomó más de 5 minutos.

Al final nos despedimos cordialmente y me dijo que iba a tratar que la microalbuminuria estuviera esta tarde también, junto con los exámenes de sangre, los que ahora puedo imprimir yo mismo buscándolos en el sitio web del laboratorio…

Las cosas han cambiado bastante me decía a mi mismo, cuando al salir pude ver que la sala de espera estaba llena de viejitos otra vez.

Más fotos acá

Impresiones de una presentación

3 de Septiembre de 2010

Cuando se usa la palabra “pero” después de una afirmación, siempre presto mayor atención.

SI alguien me dice que representa a la empresa que lleva más tiempo en el mercado, pero es la más cara, esa sola frase ya me pone un poco a la defensiva… A menos que me sobre el dinero y la verdad es que reciba lo mejor de lo mejor por lo que voy a pagar.

En fin.

La presentación que hizo ayer por la tarde SP MEDICAL, representante exclusivo de Medtronic en Chile, comenzó con una breve “historia” de la diabetes, con algunos de los hitos más importantes para introducir el tema de las bombas como algo que se origina en la década de los 60 del siglo pasado y se establece ya con fines comerciales hacia los 80.

En 2009 se estimaba que en el mundo, el total de pacientes con diabetes tipo 1 que eran usuarios de bombas se encuentra en torno a los 400 mil.

Se informa que hay recientes estudios que demuestran la conveniencia (con una reducción significativa de la HbA1c) del uso de terapia con bomba de infusión de insulina asociada a monitoreo continuo de glucosa, que es lo que la Paradigm Veo viene a ofrecernos.

La oferta concreta de Paradigm Veo es presentarse como la primera bomba de insulina con monitoreo continuo de glucosa y mecanismo de suspensión automática de infusión de insulina en caso de hipoglucemia.

Hubo una larga enumeración de las características de la Paradigm Veo… Tantas cosas que llegaban a marear… Y eso que soy usuario de bomba.
Dosis basal mínima de 0,025 U/H, alarmas predictivas, opción de ver los bolus omitidos y un largo etcétera

En vista de lo variado del público asistente, creí pertinente que fuera aclarado el perfil del paciente potencial usuario de bomba… Y lo pregunté.

Pues la respuesta que me llevé me sorprendió: no pueden usarla pacientes con problemas psiquiátricos. También se dice que aquellos pacientes con poco dominio de la tecnología tampoco pueden usarla, aunque cualquiera se maneje con un teléfono móvil puede hacerlo. Y pare de contar.

Yo esperaba escuchar una descripción más médica. O bien una que responda a estas preguntas:

¿Estás listo /a para estar “conectado” a un aparato que le diga a la gente que tú tienes diabetes?

¿Tienes expectativas realistas? Es decir, no es una varita mágica que resolverá todos tus problemas con las glucemias.

¿Te sientes cómodo /a con la tecnología y la mecánica del funcionamiento de una bomba?

¿Estás comprometido a controlar tu glucosa en sangre por lo menos 4 veces al día, si no más, aunque tengas monitoreo continuo?

¿Estás comprometido a resolver problemas usando la comprensión del manejo de la insulina, los hidratos de carbono y los niveles de actividad física entre otros factores?

¿Tu equipo de salud, médico, enfermera, está familiarizado con las bombas infusoras de insulina?

Me habría gustado una presentación más ordenada, pues cuando se comienza a hablar de bolo wizard, bolos duales y cuadrados sin hacer una previa introducción a la forma de la terapia, sin mencionar que usa un único tipo de insulina para basales y bolos, se cae en una espiral de confusión de la que cuesta salir.

Pero había que aterrizar la presentación.

¿El costo? US$ 5.600. más iva Y el Transmisor Mini Link Real Time US$800.-

El upgrade para la gente que ya tiene algún otro modelo de Paradigm significa el 50% del costo de la nueva Paradigm Veo. Es decir se entrega el modelo antiguo y se cancela la mitad del precio para recibir la nueva. No se si hay condiciones en cuanto al modelo o los años de funcionamiento de la bomba antigua.

Los insumos se venden directamente en las oficinas de SP MEDICAL y en la Fundación Diabetes Juvenil de Chile, tanto en su sede central de Santiago, como su filial de Viña del Mar.

Extrañé no escuchar ninguna alusión a las desventajas de la bomba. Y si bien la lógica es que se potencie la venta, no es menor que por ser una materia bastante desconocida en el país, la oportunidad para enseñar fue desperdiciada.

No me gustó escuchar que si tenemos un problema un viernes en la tarde, sI el asunto se puede resolver por teléfono se hará… SI no, hay que recurrir a la insulina basal y a la ultrarápida que según SP MEDICAL, todos los diabéticos, usemos o no bomba, debemos tener en nuestra casa. O sea, para SP MEDICAL la diabetes tiene horario de oficina…

Voy a averiguar cómo opera Medtronic en el resto del mundo pues me parece poco serio que pagando lo que se paga, si hay una falla en un aparato electrónico te sugieran inyectarte hasta Lantus o Levemir, con lo que cuesta ajustar esas terapias.

Hubo mucho énfasis en la tranquilidad que este aparato le entrega a los padres de hijos pequeños, sobre todo durante las noches… Y estoy 100% de acuerdo, pero nunca se mencionó el riesgo constante de cetoacidosis ya sea por una obstrucción de la cánula u otra razón.

La sensación con la que salí es que si no compro esta bomba estoy out… Y la verdad es que yo por lo menos no necesito monitoreo continuo.

Y da la impresión que Medtronic en Chile no tiene o no quiere vender otro producto.

Por lo mismo es que creo que en Chile nos hace falta con urgencia una alternativa para elegir, pues como hay un solo actor, estamos sujetos a su arbitrio y a su estilo de hacer las cosas.

Y eso, no me gusta para nada.

(acá les dejo una nota que hice sobre bombas hace un tiempo)

La vida con DM puede ser más fácil.

24 de Agosto de 2010

Extras: Toallitas.

Este es un dato para mis amigos “bomberos”, es decir aquellos que usan bomba de insulina y también para aquellos padres que tienen a sus hijos con insuflon.

Y es que sabemos que a veces se necesita un refuerzo en el adhesivo con el que estos elementos se adhieren a nuestra piel.

Hace un tiempo les hablé en un MiDiabetes lo prueba justamente de las bondades de estas toallitas de alcohol y de los adhesivos y removedores.

La nota merece una actualización pues ayer me llamó un amigo para decirme que ya no las vendían donde acostumbrábamos a comprarlas.

Lo pude verificar llevándome una desagradable sorpresa, no sólo por la forma en que me respondieron si no también por la razón que me dieron: “es que esas cosas no tienen mucha salida…”. Pero cómo! dije yo, si ya no tienen stock es justmente porque las vendieron todas…

En fin. Tranquilo no me quedé y llegué al proveedor oficial en Chile.

Se trata de Comercial Kendall Chile, que con el nombre de Covidien las distribuye.

Me atendieron muy amablemente en el teléfono y me dieron los valores de las cajas de las toallitas de alcohol ($2000 más iva las 200 unidades), de las Skin Barries Wipe ($5000 más iva la de 50 unidades) y el removedor ($7500 más iva de 100 unidades).

Ellos están ubicados en Rosario Norte 532 piso 12, Las Condes, Santiago, teléfono 640 3200 y atienden entre las 8 y las 17:30 para venta al público.

Un dato para tener en cuenta.
:)

Muy baja… wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

22 de Julio de 2010

Muy baja.
Es cierto.

Hay quienes dicen que una hipoglucemia forma parte de la demostración de que nuestro tratamiento está haciendo su efecto: que la insulina, que la alimentación, que el ejercicio… que todo está bien.

Ahora bien. Una hipogluecemia no ocurre porque sí. Siempre hay una razón, por muy misteriosa o escondida que parezca.

Despertar luego de llevar poco más de una hora profundamente dormido, todo mojado por el sudor, con una sensación de mareo intensa y además sin poder fijar la vista muy bien no es agradable.

Las tabletas de glucosa entraron  a mi boca antes de sacar siquiera el lancetero del estuche del glucómetro. Agradezco esos minutos de cordura que todavía me quedan para no hacer tonteras o necesitar que alguien me ayude. Mi esposa dormía a mi lado y no la iba a despertar, a menos que la situación de escapara de mis manos, y no quiero decir con esto que se me cayera el glucómetro al suelo :)

28 mg/dL marcaba la máquina. Yo he tenido 27 como lo más bajo registrado. Nunca un Lo ni un Hi, por fortuna.

¿Pero qué había pasado?

Pues que  mi hijo me había pedido que jugáramos con su consola Wii un rato antes de dormir… Y la verdad es que sub estimé el impacto que esos “pequeños” movimientos de mi brazo y casi todo mi cuerpo, para tratar de ganarle (cosa que nunca puedo lograr), iban a tener en mi glucemia.

El ejercicio no más. Una pueba más que la vida sedentaria no nos conduce a nada, y no sólo a quienes ya tenemos diabetes, si no a todo el mundo.

Seguiré intentando ganarle a mi hijo, pero esta vez voy a preocuparme más de medirme antes, durante y después… y a ver si con una colación extra le puedo dar más batalla y dormir tranquilo :)

Ah… Y ojo papás, más atención con las consolas que involucran movimientos del cuerpo, puede ser esa la razón de las hipos sin causa conocida.

:)

En primera persona…

22 de Junio de 2010

Este post lo escribí hace un tiempo ya y lo publiqué en mi anterior blog… Sin embargo es de los que siempre leo otra vez… Es mi cable a tierra. Y apropósito de algunas cosas que han pasado en los últimos días se los voy a mostrar otra vez.
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Qué fácil resulta para algunos de nosotros caer en la tentación…

Nos convertimos en diabéticos insulino dependientes a muy corta edad. Y en la medida que pasan los años, y vamos aprendiendo cada vez más de esta condición, nuestro nivel de conocimiento nos lleva a límites impensados.
Qué facil resulta entonces caer en la arrogancia de creernos médicos, de creer que todo lo que leímos y lo que aplicamos con nuestra diabetes debe aplicarse a todos los diabéticos.
Qué fácil resulta decirle a una madre de un chiquito debutante, con una hipoglicemia severa con convulsiones “No, no se preocupe, si hipoglicemias va a hacer toda la vida, entonces… una más o una menos, que más da”.
Qué fácil resulta ceerse un Dios en el manejo de la diabetes, un todopoderoso, que todo lo sabe y todo lo que hace es ley… Alguien que está por encima de todos.
Qué facil resulta creerse líderes porque llevamos más de la mitad de nuestra vida siendo diabéticos y nos hemos convertido en “ejemplos” dignos de imitar: aprendimos de la manera más dura todos los trucos y manejos poco ortodoxos para hacer de la diabetes nuestra aliada… y a veces creemos que eso está bien.
Qué fácil resulta creerse “Educador en Diabetes” por el sólo hecho de ser diabético, como si el conocimiento de las tablas de multiplicar nos calificara para pararnos frente a un curso de 25 niños en un colegio como “maestros” y enseñarles a multiplicar…
Qué fácil resulta darle indicaciones a una persona ignorante en el tema, inocente, que cree en ti por tu labia y postura frente a la vida.

¿Qué nos cuesta asumir nuestra propia ignoracia? ¿Qué nos cuesta ser consecuentes? ¿Qué nos cuesta respetar a un profesional que no por nada gastó al menos 12 años de su vida en aprender de medicina? Tal vez no estemos de acuerdo con su manejo… pero no somos médicos.

Es cierto. El poder que nos confiere el hablar en primera persona es fuerte. Pero por lo mismo debemos ser responsables. Si queremos ser el espejo del niño que recién está partiendo debemos ser consecuentes y humildes.
Debemos asumir nuestra ignoracia, nos hará más nobles.
Debemos tener conciencia que ningún consejo que nosotros pudiéramos dar reemplazará jamás la opinión de un médico, jamás.

¿Qué es lo que quiero? Llegar con mi testimonio de vida de hombre, esposo, padre, profesional, de diabético por ya largos 24 años a quienes recién están comenzando, también a quienes ya llevan un tiempo y todavía no encuentran el tratamiento óptimo para su vida.
No quiero premios ni alabanzas. No quiero dejar a una madre temblando por el siniestro futuro que le auguro a su hijo, prefiero que esa madre se informe más y lo deduzca al conocer mi buena historia y al darse cuenta que tal vez ella no lo está haciendo tan bien como parece…

Prefiero un “gracias” desde el alma, por el ejemplo de vida que estoy dando más que las loas por mis “incuestionables conocimientos médicos sobre diabetes”.

Llevo 24 años aprendiendo de diabetes. Y cada día descubro algo nuevo.

Me nutro con otros diabéticos y sus historias, me nutro con lo que cuentan sus padres, sus hermanos, sus esposas e hijos. Me nutro de un contacto cercano con distintos profesionales de la salud: médicos, enfermeras, nutricionistas, psicólogos. Con cada uno de ellos aprendo y discuto distintos puntos de vista. Los respeto y me respetan. Jamás le diría a un paciente que cambie de tratamiento, jamás le diría que su médico lo está haciendo pésimo, no tengo los estudios para hacerlo. Lo que si puedo hacer es confrontarlo con otros tratamientos y concluir que un ajuste podría mejorar su calidad de vida… como ha mejorado a lo largo de estos años la mía.

En Sudáfrica: Mi Tab y Yo.

28 de Mayo de 2010

En Sudáfrica: Mi Tab y Yo.

Quiero compartir con ustedes una foto que es una de mis favoritas, histórica para mi.

Primero porque fue tomada en Cape Town, Sudáfrica, el 8 de diciembre de 2006, en el marco del Congreso Mundial de Diabetes, al que asistimos con Carolina Kahler, por entonces Gerente General de la Fundación Diabetes Juvenil de Chile.

Y segundo porque lo que ven en mi mano es una lata de Tab, una bebida cola que ya no se vende en Chile hace mucho tiempo, pero que era la única que existía en 1986, cuando fui diagnosticado…
Habían pasado más de 20 años y muchas bebidas light han llegado al mercado y otras se han ido… como la Tab.

Por lo mismo es que muchos recuerdos vinieron a mi memoria cuando la tuve en mis manos, y no perdí la oportunidad de inmortalizar el momento.

Ahora, siendo francos, la encontré igual de mala que cuando tenía 18 años, jajajajaja.

Los insumos del mes y alguna reflexión

27 de Mayo de 2010

Los insumos del mes

Y me pasé un mes para retirarlos…
Es que han sido tantas las cosas que han pasado que me olvidé de renovar mi receta GES. Y al pedir hora con la doctora que me corresponde, tenía su agenda llena, no me quedó más que esperar cuatro semanas para visitarla.

Decidido a asumir mi olvido, y siendo mi responsabilidad, revisé que tenía insulina extra para llegar hasta la fecha sin problemas. Donde sí había inconvenientes era con las tiras reactivas.

Bueno, metí la mano a mi bolsillo, compré algunas. Un buen amigo me ofreció otra caja (te la debo Leandro y en cuanto nos veamos te la repongo) y un laboratorio por ahí también me “auspició”.

Ok. Visita a la doctora y con la receta, luego de la isapre, rumbo a la farmacia.

¿Tendrían todo lo que necesitaba?

Como me estoy midiendo más seguido, esta vez le pedí a la doctora que aumentara las cintas: de 8 a 10 diarias, por lo tanto necesito 300 para el mes, seis cajas de 50. Si cuando usaba 8 nunca tenían todo el stock en la farmacia, esperaba que esta vez que ocurriera lo mismo.

Pero no, para mi sorpresa estaba todo, bueno, casi todo.
Seis cajas de cintas Optium, una caja de 5 cartuchos de insulina Novo Rapid, un Glucagen Hipokit y 300 lancetas… de las que sólo habían 200. Y esto no me importa pues no son las lancetas que uso (mi lancetero es el Multiclix, del Laboratorio Roche).

Entonces puedo decir que me fue bien, pues lo que más me importa, tiras e insulina, sí estaba.

¿Habré dejado a alguien sin tiras? ¿Qué pasará el mes siguiente? ¿Si la dependiente que gentilmente me atiende ya no estará porque saldrá con prenatal… quien esté lo hará igual?

El Mono Obeso

20 de Mayo de 2010

El Mono Obeso

Buenísimo!
Lo recomiendo. El Mono Obeso, de José Enrique Campillo.
Un análisis desde el punto de vista de la medicina evolucionista del por qué de las enfermedades que hoy aquejan al hombre: diabetes tipo 2, hipertensión, arteriosclerosis… sindrome metabólico.
Está escrito en fortma muy amena, didáctica y fácil de entender, lejos de la terminología científica que genera más interrogantes que respuestas.

Sólo un ejemplo.

Hace millones y millones de años, cuando el ancestro del monito este tenía hambre, simplemente estiraba la mano a la rama más cercana y tomaba una fruta madura. Luego, la comida escaseaba y tuvo que bajar al suelo más seguido… Y aparecieron los depredadores… Entonces andaba preocupado de buscar comida, pero también de que no se lo comieran a él. Si venía un depredador se activaban todos los mecanismos de alerta y supervivencia para poder escapar: se libera adrenalina, cortisol y glucagón para tener la energía suficiente y poder arrancar a toda velocidad. Ok. Tarea clumplida. Gran esfuerzo físico y gasto energético por consiguiente, un prudente equilibrio.
¿Qué nos pasa hoy día? El depredador es el “Jefe”… Sentimos como nos acecha y se huele el peligro… Liberamos igual adrenalina, cortisol y glucagón… Es que el pasado genético pesa. Pero… NO ARRANCAMOS, cuando más agachamos la cabeza y aceptamos el regaño. Y la adrenalina, el cortisol y el glucagón igual hicieron su efecto… Hay muchas fuentes de energía que no se usarán… Y ahí quedan, dando vueltas, intoxicandonos con eso que hoy llamamos estrés y hasta nos hace engordar a algunos…

Dextrostix

28 de Abril de 2010

Esta imagen va con dedicatoria.
Así como algunoscuando se van a medir la glucemia dicen: “me voy a hacer un heamoglucotest”, Rossana manda al Vito, su hijo, a hacerse un “Dextro”…
¿Y de dónde viene esa expresión? De acá. Del Dextrostix, que vio la luz en 1964! y se usó por muuuuchos años. Necesitaba por lo menos 30 microlitros de sangre para cubrir la zona reactiva (los glucómetros actuales usan entre 0,3 y 0,6 microlitros).

Destrostix