Gerente de Asuntos Corporativos del Automóvil Club de Chile: “la gente con diabetes no debiera conducir”.

5 de abril de 2013

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La frase la escuchamos el martes pasado, en el marco de una nota periodística que hablaba sobre los anuncios de cambios en la obtención de la licencia del conducir que hizo el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile.


Pero digamos las cosas como son. Ninguna autoridad de este país ha dicho que las personas con diabetes no podemos conducir vehículos de transporte. El señor del Automóvil Club de Chile no es quien dicta las leyes. Eso para partir.


Los cambios que se estudian abarcan tres ámbitos:


- Examen Práctico, homologando recorridos, dificultad y tiempo de aplicación. Además se estudia crear una base nacional para los examinadores.

-Examen Teórico, con una base de más de 800 preguntas y potenciado en el caso de conductores profesionales, se focalizará en contenidos de responsabilidad en el transporte de terceros y elementos de seguridad vial.

-Examen Médico, se estudia la posibilidad de concordar con las municipalidades que quienes desean obtener o renovar su licencia de conducir deban realizarse antes de las otras pruebas un chequeo médico que certifique su capacidad para conducir.

Y es en este punto en donde surgen las dudas para las personas con diabetes.


Es bueno recordar que hoy lo que se certifica al momento de rendir los exámenes es la capacidad visual y psicomotriz de los solicitantes. Y es el médico de la municipalidad el que pregunta si se tiene alguna condición como diabetes, hipertensión o problemas cardíacos. La respuesta la entrega el postulante en forma verbal en el momento.



Entonces, lo que se busca es que realmente haya un examen que certifique lo que la persona diga.



Cuando mencioné por ahí en las redes sociales que hay muchas aristas involucradas, me refería por ejemplo al tema de la Ley de Derechos y Deberes de los Pacientes, que habla de la confidencialidad de la información médica de una persona (que dice que solo el paciente puede autorizar a revelar dicha información), o de la Ley Anti Discriminación, que deja expresado claramente que no se puede discriminar entre otras cosas por razones de salud. Por eso el asunto no puede tomarse a la ligera y las autoridades lo saben (cosa que el señor del Automóvil Club de Chile parece no saber).


Tengo antecedentes que el tema se ha venido tratando con mucha seriedad. El Ministerio de Salud ha colaborado con el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones en idear la forma en que se certificará la salud del postulante.



Haciendo un poco de historia, sobre todo para quienes han debutado con posterioridad a la entrada en vigencia del AUGE-GES en 2005, les quiero decir que el ruido que hay ahora con esto de las licencias de conducir me recuerda un poco al ruido que había previo a la promulgación de la ley AUGE. En ese entonces, las personas con diabetes especulábamos con mucha preocupación sobre qué tratamientos serían incorporados, y si el famoso médico que nos designarían, ya fuera en Fonasa o en las Isapres, nos cambiaría el tratamiento que ya teníamos desde antes, sobre todo a quienes estábamos con tratamientos más costosos y de vanguardia. 

Y la verdad sea dicha, poco de eso ocurrió. 


Poco a poco se dio un consenso en el entendido que si las personas ya tenían la enfermedad y ya tenían su médico tratante, nadie cambiaría la receta ni el tratamiento si estaba teniendo buenos resultados. Incluso hoy, si alguien cree que el cambio de tratamiento arbitrario (marca o tipo de insumo) afecta el control óptimo de su enfermedad, se puede argumentar aquello con los debidos respaldos médicos ante la Superintendencia de Salud y conseguir revertir la medida.



Para redactar la ley y todas sus normas, en 2005 la autoridad tuvo especial cuidado en convocar a la mayoría de las partes involucradas, desde sociedades científicas, asociaciones de pacientes, profesionales calificados e instituciones relacionadas entre otros. Y hoy se ha hecho lo mismo. Y les puedo asegurar que ya hay por lo menos un par de años de trabajo para llegar a lo que finalmente será publicado.



Por lo mismo es que yo no caería en la paranoia con el tema de las licencias de conducir.

Porque la pregunta que surge es… ¿Cómo se evaluará qué paciente está apto y quien no lo está para conducir un vehículo motorizado?
¿Bastará la A1c como método de control? ¿Un examen general?

Sabemos que eso no es tan así. ¿Y quién mejor que nadie nos conoce como pacientes para acreditar con propiedad si somos o no aptos? Yo creo que no hay médico con más información de mi diabetes que mi médico tratante. Él es un profesional de la salud, está capacitado, está acreditado ante el Ministerio de Salud para atender pacientes con diabetes… Entonces, ¿por qué recurrir a otro que no me conoce? O bien mi médico GES también lo puede hacer.


La secretaria ejecutiva de Conaset (Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito) dijo a la prensa que la puesta en marcha de las medidas se irá activando gradualmente de aquí a fin de año, pero que algunas incluso todavía están en estudio, como justamente la forma en que se aplicarán los nuevos exámenes médico.


Yo esperaría confiado en que prevalecerán criterios serios y acordes con la realidad científica y las normas que se aplican en países desarrollados.


¿Y cuáles son esas? La mayoría de las legislaciones permite a las personas con diabetes en uso de insulina e hipoglucemiantes orales conducir con ciertas precauciones, que son en general demostrar estar en capacidad de reconocer un episodio de hipoglicemia y tratarlo a tiempo, como corresponde. No presentar algún daño producto de la diabetes en órganos vitales para la conducción segura y someterse al examen y renovación con más frecuencia que las personas sanas.



Creo que hay que dejar de ver estas normas como una persecución a quien tiene alguna enfermedad. Si lo que se busca es el bien común evitando accidentes que pueden ser evitables con las debidas medidas, y con ello se puede conseguir que las personas con diabetes tengan un mejor control, pues bienvenida las medidas.

Yo por lo pronto seguiré haciendo dos cosas: estaré atento a lo que se publique para denunciar lo que estime injusto. Y seguiré midiéndome la glicemia cada vez que me subo a mi auto o moto, teniendo siempre a mano mis tabletas de glucosa por si una hipo inesperada se ubique en el asiento del copiloto ;)

Nota: El Automóvil Club de Chile todavía no ha respondido la pregunta pública que les hice sobre los antecedentes que maneja su gerente de asuntos públicos para realizar la afirmación que hizo. Seguimos esperando.

Huevos de Pascua de Chocolate sin azúcar Dinkenesh.

25 de marzo de 2013

Huevitos de chocolate sin azúcar Dinkenesh

Como muchos deben andar preocupados en estos días buscando huevitos de chocolate sin azúcar para Pascuas, aprovecho de contarles que mis buenos amigos de Dinkenesh (http://www.dinkenesh.cl) ya los tienes listos.

Con la misma calidad, ingredientes de primera selección y fabricación artesanal que les ha dado fama de excelentes chocolateros, nos ofrecen una presentación en cajas de 4 huevitos, con sabores de Leche (38% de cacao), Semi amargo (55% de cacao) y Blanco (32% de cacao), en las que se repite aleatoriamente un sabor. Están endulzados con maltitol y cada huevito tiene aproximadamente 12 grs. de hidratos de carbono.

Porque no sólo los niños pueden salir a buscar huevitos este domingo, sino que muchos adultos también, vayan a darse una vuelta por su local ubicado en Avenida Larraín 6850, La Reina, Santiago, Chile. Sus teléfonos son: (56-2) 2 4188466 – 9-8376434. Les aseguro que no se arrepentirán.

La diabetes de la abundancia.

13 de marzo de 2013

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, dijo ayer que “la diabetes es es una enfermedad de gente de alto poder adquisitivo”.

Pueden verla acá.

La frase de la Sra. Fernández revela un desconocimiento absoluto de la realidad de hoy en día.
Por un lado menciona lo del poder adquisitivo y por otro lado habla de 80 millones de afectados por la enfermedad en el mundo. Y está muy equivocada porque la International Diabetes Federation fija en más de 371 millones las personas que tienen diabetes en 2012.

Hubo un tiempo en que efectivamente se habló de “la enfermedad de la opulencia”, de la abundancia, porque se veía más en personas de buena posición socioeconómica, que tenían acceso a mejores y más refinados alimentos, pero eso es hablar de muchos siglos atrás.

La Organización Panamericana de la Salud lo dice claramente: La diabetes y la obesidad ya no se consideran “las enfermedades de la abundancia” y afectan desproporcionadamente a los sectores pobres y de nivel cultural más bajo.

Las palabras de Fernández han causado gran revuelo en las redes sociales e indignación no solo en personas que tienen la enfermedad, sino en muchos otros que logran entender las dimensiones del error y el daño que se provoca en la imagen que la sociedad tiene de la enfermedad.

En Twitter por ejemplo, la indignación dio paso a la risa y así es como fue posible leer estas publicaciones.

- ¿Estás contento? – Sí, mucho! – ¿Te subieron el sueldo? – No! Me dio diabetes!

- Un presidente dijo que el cáncer se inocula, otro que comer pollos te vuelven gay y otra que la diabetes es de ricos… ¿Quién sigue? :S

- ¿Si la diabetes es enfermedad de ricos… la diabetis es de pobres?

- En el hospital: “Eres millonaria, digo tienes #diabetes”

- ¿El Banco de Diabetes tendría cuentas corrientes en mg/dl y en mmol/l?

- ¡El poder adquisitivo es inversamente proporcional a la glucemia!

- Me voy a sacar las alertas médicas que dicen que tengo diabetes… Me pueden asaltar porque revelan mi alto poder adquisitivo…

- ¿O sea que ahora para saber quién tiene más diabetes tendremos que esperar la publicación de Forbes?

- Educación y diabetes gratis y de calidad para todos!

- Pará, pará pará, pará…si tengo diabetes + hipotiroidismo + celiaquía, mínimo soy Carlos Slim. Mínimo.

- Nunca sé si me quieren por mi cuenta bancaria o por mi páncreas…

- A partir de este mes la gente con diabetes comenzará a pagar impuesto a las ganancias.

El tema no resiste mucho análisis.

Quienes tenemos diabetes, ya sea tipo 1, 2 u otra, hemos debido convivir desde nuestro diagnóstico con una serie de mitos basados en la ignorancia de las personas. Hemos debido explicar una y otra vez que hay muchos factores que inciden en que uno tenga diabetes… Y según algunos estudios sí hay relación con el nivel socioeconómico, como en este por ejemplo. Pero de lo que habla es de la pobreza, no de la opulencia…

Que quien está a cargo de dirigir un país cometa un error imperdonable lo único que hace es perpetuar los mitos y resulta inaceptable.

Solo nos resta seguir repudiando este tipo de afirmaciones y demostrar que lo que de verdad mata es la ignorancia.

Cuando querer es poder.

10 de febrero de 2013

En un nuevo post invitado, tenemos a Valentina que nos cuenta parte de su motivadora historia.

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Hola! Un enorme abrazo a todos mis queridos glucolegas, ya sea que me conozcan en la vida real, virtualmente o en ninguna de las anteriores. Los saludo afectuosamente debido a que tenemos algo en común… padecemos de diabetes tipo 1 o como es muy posible también, tienen un hij@ o familiar que la padece. (No me gustó mucho la palabra que escogí en este párrafo para describirnos… “padecer”, porque me suena a sufrimiento… pero ya saben a lo que me refiero).

Mi nombre es Valentina Ibáñez, tengo 18 años y egresé de Cuarto Medio el pasado año 2012.
En Marzo, en un mes más, se van a cumplir 3 años de que debuté a la vertiginosa edad de 15 años. Y también, ingresaré a la Universidad de Chile, al Programa de Bachillerato Académico sin tener que pagar ni un sólo peso.

A continuación les quiero contar un poco de mi historia…

Siempre fui una niña muy normal, con buenas notas y fanática del estudio, cuyo sueño era llegar a ser Doctora cuando grande. Nunca fui de muchos amigos, pero siempre tuve a mis hermanos y a mi familia, que toda la vida me protegieron mucho.

En el verano del año 2010 (si, el mismo del terremoto) ocurrió otro gran terremoto en nuestras vidas igual de dramático, que remeció los cimientos de todo lo que conocíamos. Después de perder 10 kilos, llevarme retos hasta de mi propia mamá por “estar echada todo el día”, beberme toda el agua que juntamos y compramos cuando se cortó el agua por el terremoto y de comerme todo lo que había en las despensas de la casa, me llevaron a hacerme una curva de insulina que no se pudo llevar a cabo. El hemoglucotest en ayunas señalaba algo inusual… Nada más que decir, directo a Urgencias, donde mi vida cambió para siempre.

Acá, es historia conocida para muchos. Tuve que entender e incorporar tantas cosas nuevas como “insulina”, “glucagón”, “hiperglicemia e hipoglicemia”, “cetoacidosis”, etc que me van a acompañar por el resto de mi vida… Me hablaron de las complicaciones, de los exámenes, del autocontrol, viví el momento en el que las enfermeras te enseñan como inyectarte sola y el momento en que te atreves a hacerlo…

En fin… con una fortaleza mía que yo no conocía, tuve que tener los ojos secos mientras mi mamá y mi abuela lloraban, (aunque yo estuviera mucho más asustada y triste que ellas) Tomé el mando de lo que me sucedía y cuando me dieron de alta, me dediqué a leer, investigar y tratar de enterarme de todo lo que necesitaba para poder llevar una vida saludable, ahora que aquello estaba en mis manos.

Admito que estaba muy asustada… tan asustada que no quería volver al colegio (no sé cómo se me ocurrió esa idea tan descabellada) a ratos lloraba sobretodo en las noches y se me caía el pelo sin razón fisiológica aparente. Pero gracias a mi familia, mis amigos, y mi equipo médico de a poco pude aceptarme y mirar hacia el futuro sin miedo. Mis ánimos de ser Doctora nunca se vieron aplacados, incluso yo que pensaba en neurología hoy me he planteado que debería ser endocrinóloga, para poder prestarles una mano a las familias que lo necesitan y a personas como yo.

Volví al colegio. Cursaba Segundo Medio y a pesar de todo el tiempo que no asistí pude terminarlo con un promedio 6,4. En los siguientes dos años, Tercero y Cuarto, me puse las pilas y los terminé con un 6,8. La diabetes nunca interfirió en ninguno de mis planes… casi no me deja ir a mi Gira de Estudios! Pero al final mi familia tuvo que ceder… somos capaces de lo que sea que nos propongamos.

Cuando terminé Cuarto Medio y era la hora de dar la famosa PSU, estaba muy asustada… No porque no fuera capaz de obtener un buen resultado, los ensayos no me indicaban precisamente eso. ¡Yo temía estar en medio de la prueba y sufrir una hipoglicemia que mandara mi cabeza a las nubes! No sería capaz de dar mi 100% lo que significaría un año más de preparación o tener que optar por otra opción. ¿Qué hacer? No podía estar tranquila.

El día del reconocimiento de salas me propuse hablar con el examinador para explicarle mi situación. Cuando llegué ahí le dije “Hola, ¿sabe? Tengo un problema, yo soy diabética tipo 1 y necesito entrar a la prueba con mi glucómetro” El caballero me miró con una sonrisa de “ya sé todo lo que me vas a decir” y me dijo “Pero, ¿por qué? ¿Sueles controlarte a esa hora o simplemente quieres ver cómo estás, por si tienes una hipoglicemia?” Sorprendente respuesta, debido a que yo sabía que si hacia las cosas bien en la mañana estaría fuera de peligro y además se notaba que el señor tendría algún familiar con diabetes o quizás el mismo la tenía, quien sabe. “No, pero… bueno… no sé” Aquella fue mi súper respuesta. Me dijo que por supuesto que lo podía llevar pero no lo podía tener conmigo en la mesa, debía dejarlo en el mesón de él.

Con todo acordado, al día siguiente di la PSU de Lenguaje, con un puñado de dulces en el bolsillo y ultra nerviosa. Sabía que en la mañana había tomado las decisiones correctas (de comida e insulina) y esperaba que mi cálculo no me sorprendiera. Así fue en las 3 pruebas que di y esos 2 días fueron los días en los que más me cuidé de lo que hacía. Anduve excelente.

Anecdótico fue lo que me pasó en la PSU de Ciencias-Biología, a la que no llevé dulces porque se me olvidaron. En cuanto me di cuenta de que no los llevaba conmigo, me comencé a marear. “¡No!” pensé “¿¡Por qué ahora que no traje los dulces!?” Pero luego, respiré profundo y me calmé. Lo atribuí a lo hipocondriaca que soy y los síntomas desaparecieron. Jajaja.

Luego vino la espera eterna de los resultados. Cuando llegó el día mi mamá estaba atenta al teléfono, ya que según ella me llamarían porque había sido Puntaje Nacional. Que más hubiera querido yo pero sabía que no lo había conseguido. Fueron pasando las horas, hasta que recibí un llamado a las 19:00 hrs aproximadamente. Era la Universidad de Chile (la casa de estudios con la que siempre soñé) diciéndome que me había ganado una Beca que cubría totalmente el arancel y la matrícula de cualquier carrera a la que quisiera y pudiera entrar en esa Universidad. Yo me reía de nerviosa en el teléfono y me invitaron a una ceremonia que fue en la Casa Central. Era la heroína de mi familia.

Horas más tarde conocía los resultados y con algo de incertidumbre de mi parte (en medio de todo el jolgorio familiar) me daba cuenta de que no me alcanzaba para Medicina. Fue un golpe muy duro para mi… no tenía segunda opción y estaba 20 y tantos puntos debajo del corte.

Pensamos incluso en buscar otra casa de estudios (ya que quedaba en todas las otras privadas), trataron de convencerme de que eligiera otra carrera… porque más que mal, podría haber elegido cualquier otra carrera de la Chile a costo 0. Pero no. Yo quiero ser Doctora, y eso ya no se puede cambiar. Apareció la opción del Bachillerato, 2 años de estudios generales y luego de graduarme, ingresar a segundo año de Medicina, si cumplía con los requisitos.

Decidí hacer eso. No había ninguna Universidad que me hiciera una mejor oferta, tampoco quería ser Dentista ni nada por el estilo… Medicina es mi futuro y he de conseguirlo a como dé lugar.

Al fin y al cabo había recorrido tanto camino que no podía rendirme en ese momento y había luchado tanto… que en vez de deprimirme fue una inyección de ánimo. Ahora tengo que atreverme a ser la mejor, para poder llegar a ser estudiante de Medicina dentro de pocos años y especializarme, ojalá, en Endocrinología… Bueno, eso sólo el tiempo lo dirá.

En este momento en el que estoy mirando cara a cara a mi futuro sólo me queda decirle unas últimas cosas: Nunca, pero nunca dejen de soñar. Sueñen cosas que suenen descabelladas, porque la voluntad es más fuerte que cualquier adversidad. Propónganse una meta y lleguen a ella. Confíen en ustedes. Digan “yo llegaré a ser Doctor, Abogado, Ingeniero, Actor, Profesor…”. Díganlo y créanselo. A los que van a dar la PSU este 2013 no permitan que nadie les diga “tu colegio es malo” “no podrás porque tu colegio no es caro” “no eres capaz”… Hay que sacarse eso de la cabeza y cuando lo logres serás capaz de hacer lo que sea en cualquier aspecto de tu vida.

Si quieres buenos números, cuídate y se constante. Conócete y ten paciencia. Habrá días muy malos y otros muy buenos. Debes aprender todos los días de ti mismo. La buena salud te traerá buen humor y el buen humor, buenos momentos que te darán bienestar.

Mamás, papás… entréguenle amor a sus hijos, nunca se alejen mucho (pero tampoco nos ahoguen, ¿eh?) jaja. Escuchen lo que les tengan que decir y aprecien cada detalle. Aprendan lo más que puedan de sus pequeños y dulces guerreros. (Bueno, de los no tan pequeños, también, jaja).

En conclusión, la constancia y la voluntad son la clave de la vida. Perseveren y nunca se rindan…
No se dejen intimidar por nada ni nadie!! No se detengan a pensar en el “¿Por qué a mi?” porque no encontrarán respuesta. Sólo acéptalo y vive lo que te tocó con gratitud. :)

Me despido, agradecida de haber tenido la oportunidad de contarles algo de mi breve historia… y agradecida también de que se hayan tomado el tiempo de leer.

Un inmenso y dulce abrazo de mi parte a todos.

Y una frase que lo resuma todo? Con diabetes si se puede.

Cariños, Valentina.

Problemas de la diabetes… y un usuario de bomba de insulina.

31 de enero de 2013

La vida no es fácil… Aunque se esté de vacaciones.

Esta tarde antes de comer me medí… Y vaya sorpresa! 305 mg/dL marcaba el glucómentro. Estaba tan sorprendido pues había estado un poco bajo en la tarde, pero no me había sobre tratado, que no atiné de inmediato a hacer lo que la experiencia indica en una situación así: volver a medir. Y es que cuando casi no hay síntomas y el repaso mental indica que se hizo todo lo que se acostumbra a hacer, sin omitir inyecciones o comer de más, hay que buscar las causas y tratar de encontrarlas.

Acá está la consecuencia de la obstrucción del catéter... #diabetes #diabetestruobles #tipo1 #type1 #insulinpump #bombadeinsulina #insulin #insulina #cateter #catéter #glucómetro #glucometer #glicemia #glucemia #bloodglucose #test #hight #alta #hiperglice

Pues ya pensando con más calma me medí otra vez, pensando que las manos podían tener algún tipo de residuo de comida o que el glucómetro anduviera pensando ya en la samba del Carnaval de Río que pronto comienza por acá…

No. No estaba equivocado. 294 mg/dL marcó esta vez. Prácticamente la mismo, y dentro de los rangos de error que se aceptan (otro dedo, otra gota de sangre, otra prueba distinta a la primera).

Está bien… Sigamos pensando. Mientras me pasé el bolo para corregir y para cubrir los pocos hidratos de carbono que tendría mi cena (una ensalada liviana).

Hice el gesto para tomar mi bomba de insulina, giré, la miré y paf!!!!!
Ahí estaba la causa de la hiperglicemia, a la vista de todos: el catéter de la bomba estaba siendo presionado, y por lo tanto obstruido, por el clip que sujeta la bomba a mi cinturón. Ahí estaba la explicación para la hiperglicemia. La insulina basal no estaba pasando como es debido.

Esto explica una glicemia de 305 mg/dL. El catéter estaba siendo obstruido por el clip con el que llevo la bomba en el cinturón, impidiendo el paso de la insulina casi en su totalidad. #diabetes #type1 #tipo1 #problemasdeladiabetes #diabetestruobles #bomb

Lo que ocurre es que esta tarde nos quedamos en el departamento y dormí una pequeña siesta. Y para no tener problemas hice algo que no acostumbro: puse la bomba en el mismo lado en el que tengo la cánula en el cuerpo. Por lo general las uso en el lado contrario: si la cánula la tengo al lado derecho, pongo la bomba en mi cinturón en el lado izquierdo, y con eso el catéter (el tubo largo por donde va la insulina desde la bomba hasta la cánula que está insertada bajo la piel) queda completamente estirado, sin riesgo de enredos ni “atrapamientos” indeseados (¿les conté de las veces en los que ha salido volando todo al engancharse en la manilla de alguna puerta?).

Lamentablemente esta situación de obstrucción no es detectada por la bomba. Sólo detecta la nula infusión, lo que no era el caso pues debe haber quedado pasando una mínima cantidad…

Por lo que no queda otra cosa que estar atentos y seguir usando la bomba en el lado contrario, para seguir disfrutando las vacaciones.

Lo barato puede costar caro.

7 de enero de 2013

Lo queda del día...

Sin duda un elemento crítico a la hora de controlar nuestra diabetes es la disponibilidad de tiras reactivas para medir la glucosa en sangre.

Sea cual sea el tratamiento, sin ellas, resulta impensable un buen control.

En algunos casos parece que nunca tenemos todas las que necesitamos y sabemos que suele ser uno de los costos más altos para quienes no tienen una buena cobertura en el GES.

Por lo mismo que encontrarlas casi a un tercio de su precio en el llamado mercado informal, no deja de resultar atractivo. Pero… es seguro?

No hay que negarlo. La internet ha abierto nuevos canales de comercialización a muchos productos, entre los que no escapan los farmacéuticos. Efectivamente no es raro encontrar casi una farmacia completa en sitios como Deremate.com y similares.



Leyendo la edición de diciembre pasado de la revista Diabetes Forecast (la revista de la Asociación Americana de Diabetes) descubro un artículo que toca el tema en USA y me doy cuenta que el fenómeno, que ya había visto unos años atrás comenzar tímidamente en Chile, está también presente y preocupa a las autoridades del país del norte, sobre todo por los montos involucrados, tanto así que la FDA ha hecho algunas advertencias al respecto.


Lo más crítico por cierto es que las tiras no hayan llegado a la fecha de caducidad y que hayan sido almacenadas correctamente, lo que resulta prácticamente imposible de asegurar.

Las farmacias también han tomado cartas en el asunto y llaman a los consumidores a comprar las cintas sólo en los lugares establecidos para ello, pues es la única forma de que las garantías involucradas se respeten y así no se ponga en riesgo la salud de las personas.


En nuestro país las Guías GES no aclaran cuántas cintas diarias debe recibir cada paciente con DM1, eso queda a criterio del médico tratante quien debe defender su decisión frente al ente que corresponda. Lo que está claro es que los DM2 que no usan insulina simplemente no las reciben.



Pero poco a poco, y es bueno que así ocurra, se ha ido instalando la idea entre las personas que más allá del tratamiento que se lleve, una máquina de glicemias debe formar parte del set de herramientas con que una persona con diabetes debe contar sí o sí. La necesidad de hacerse más o menos glicemias estará dada finalmente por la forma en que se usen esos resultados para realizar cambios en el tratamiento.

En Chile no ha ocurrido, pero sí en los Estados Unidos fue detectado en este mercado una falsificación de productos de una reconocida marca de glucómetros, lo que llevaba a una lectura errónea de datos. Imaginen las consecuencias de aquello.

Yo no tengo claro. Me parece que no es ilegal vender un producto como las cintas de glicemia de esta forma. Lo que sí me parece es que hay un punto que tiene que ver con la solidaridad, pues si alguien está recibiendo más tiras de las que verdaderamente necesita, quizás con dicha acción está haciendo que quien de verdad las requiere no las tenga disponibles. O quizás no se está controlando como es debido y eso resultará finalmente en un mal control de su diabetes.

No sé si sigue pasando, pero 
como antecedente les puedo mencionar que hace unos años era fácil ver en un conocido mercado persa de la capital del país tiras reactivas siendo vendidas a un precio irrisorio. Y no estaban vencidas. Bueno. A ojo de buen conocedor, mirando el número de lote resultó fácil descubrir de qué centro de salud provenían dichos productos.

No se puede meter a toda la gente en el mismo saco, pero en todas partes hay personas que creen que pueden sacar provecho comercial de ciertas situaciones… y si pueden, lo hacen. Y como eso sí es delito, si se descubre, debe perseguirse y sancionarse.

Por lo mismo no debe sorprenderles que les cuente que muchas veces yo he debido borrar mensajes publicados en el muro de Facebook de MiDiabetes en donde alguien vende cintas baratas. Yo no lo acepto. Cuando mucho, que se haga un trueque o simplemente vayan de regalo para quien recibe menos, pero si se trata de obtener un beneficio comercial, yo no estoy de acuerdo. Pensar que el “GES nos regala las cintas” es un error, pues todos los chilenos las pagamos con nuestros impuestos.


Así que mi consejo es que cuando vean esas ofertas piénsenlo dos veces antes de partir y comprar. Seguir el juego sólo hace que el sistema se perpetúe y estoy seguro que en algún momento, tarde o temprano, terminaremos pagando justos por pecadores.


Consulten también con sus médicos y enfermeras (os) sobre la máquina que usarán para medir sus glicemias. Vean qué les ofrece su canasta GES, quizás optar a una que les permita comprar un suplemento de tiras más baratas cada mes sea la opción. O comprar un glucómetro extra, como respaldo, basados en el precio de las tiras sea una alternativa apropiada para así aprovechar alguna oferta por ahí.



Con la salud no se juega… y no se comercia agregaría, por lo que vaya también mi mensaje a los laboratorios, pues gran parte del problema también se origina en el alto precio que tienen las tiras en los lugares de venta al público general.

Mi Diabetes

26 de diciembre de 2012

Eres el inicio de todo,
el pensamiento al comienzo del día,
la decisión meditada sin las manos vacías.


Eres números, la espera, inyección, cobardía.
Eres mi suerte, el azar,
maravilla si no estás en rebeldía.


No eras nada y te apareciste, sin anuncio,
nunca me abandonaste
y llegaste a ser compañía.

Eres amenaza, eres la muerte,
eso y más eres
cuando seguro no te conocía.

Eres frustración cuando te veo en la tele.
Eres anhelo, un imposible,
un “cuídate”, un “nos veremos en unos meses”.

Eres un disfraz. 
Me obligas a seguir.
Me diste un don, un motivo, una razón.
Eres responsabilidad, para hablar, contar, escuchar.

Eres angustia de noches en vela,
eres temor en un viaje solitario.
Eres soledad cuando solo estoy contigo
porque aun en tumultos te siento,
susurrándome al oído.

Eres Banting y eres Best,
eres pasado, eres futuro,
Eres ciencia y tecnología,
eres la esperanza que nunca está perdida.

Eres niños que no han muerto,
eres padres somnolientos
y adultos contentos al llegar el nuevo del día.

Estuviste y estarás en las penas,
nostalgias y alegrías.
Por ahora eres eterna,
por ahora eres mía.

Eres paciente, eres médico, enfermera e industria.
Eres hospital, farmacia, gimnasio y verdulería.
Eres colegio, eres trabajo y eres fundación.

Eres la rabia, el odio, la tribulación.
Eres la charla, eres blog, eres viajes.
Eres retos, aventuras, eres mucho más que la amistad.
Eres amanecer y noche, eres también un poco de paz.

Me demandas, me estrujas, me superas,
me das ventaja y me empatas.

Cuando distraído me ves, me adviertes que sigues ahí,
y lo seguirás estando, hasta el final de los tiempos,
cuando todo acabe y el final de los finales nos alcance por fin
y diremos ya está, ya lo hicimos.

Mientras, sigo viviendo, resistí los lamentos, las lágrimas.
Porque eres esperanza, aliento, eres vida.

Me das la razón para hacer,
el motivo para despertar cada día.
Imposible ignorarte, porque eres tú,
eres la que me tocó
y nunca más me abandonó.

Eres Mi Diabetes, eso eres.

La vida con bomba de insulina no es color de rosa.

23 de diciembre de 2012

Bajando... #diabetes #tipo1 #type1 #hiperglicemia #insulin #insulina #glucómetro #cosasdeladiabetes

Las últimas 24 horas han sido como en una montaña rusa… Y literalmente, porque yo en las montañas rusas me mareo y termino con náuseas… igual que ayer.

Por eso yo digo “antes de probar la terapia con bomba hay que conocer muy bien los pro y los contra”.

Este es uno de los contra: la cánula queda mal puesta (lo comprobé al sacarla, le había dado a un vaso sanguíneo dificultando la absorción de la insulina) y en pocos minutos, al no estar recibiendo la insulina al ritmo apropiado ya estaba con una hiperglicemia de aquellas.

Si ya teniendo diabetes y usando como tratamiento inyecciones con jeringas o lápices hay muchas variables que debemos tratar de controlar, con bomba se suman variables “mecánicas” que son críticas cuando una de ellas se hace presente negativamente.

Una cánula doblada, porque entró en una zona donde la piel era un poco más gruesa por ejemplo, o al aplicarla hicimos un movimiento que hizo que se desviara, va a hacer dificultoso el paso de la insulina, sobre todo el micro goteo basal.

Una cánula que da justo en un vaso sanguíneo va a provocar una mini hemorragia. Y esa sangre también va a afectar la forma en que se absorba la insulina, si es que no derechamente tapa la cánula y le impide el paso.

Un reservorio con más de un uso va a presentar mayor resistencia al pistón del motor que empuja la insulina para que salga.

Me explico: el reservorio es el depósito de la insulina en la bomba. Es como el cuerpo de una jeringa. Como las jeringas, tiene un tapón de goma que es empujado por el pistón, un “brazo” para que la insulina salga.
Muchas de las personas que usamos bomba de insulina, como medida de ahorro reutilizamos el reservorio. ¿Pero qué pasa? Al ir liberando la insulina, la cara interna del reservorio va quedando en contacto con el aire hasta que lo cambiemos o lo rellenemos. Y ahí también quedan restos de insulina, que se seca. Y cuando lo rellenamos, ese depósito en las paredes ofrece resistencia al émbolo. Entonces cuando se está usando la infusión basal, con microgoteos, se mueve muy poco. Y esto, lamentablemente el sistema de la bomba no lo detecta (como si lo hace con oclusiones importantes). Y el resultado es una hiperglicemia preprandial que no esperábamos.

Entonces hay que pensar que todas las piezas mecánicas pueden fallar por lo que hay que descartar que sea la cánula, el reservorio y hasta la misma bomba que presente una falla. Hasta pensar en que la insulina podría tener algún problema.

Finalmente, con elementos como jeringas y cartuchos de insulina de repuesto tanto para la nasal, como para los bolos de alimentación y corrección, podemos solucionar el impasse.

Pero para eso, hay que estar preparado.

Mi opinión sobre los niños con diabetes en las redes sociales

18 de diciembre de 2012

Hace un tiempo, a través de un mensaje directo en Facebook dirigido a MiDiabetes.cl, el papá de una chiquita con diabetes tipo 1 me copió el enlace a la página que él había creado para ella en la misma plataforma.

El mensaje era escueto: “Hola, te copio la Pagina de mi Hija :) (aquí va el link a la página)“



¿Qué significaba eso? ¿Era una pregunta? ¿Una invitación? ¿Qué debo responder?


Bueno. Estimé que lo prudente era darle mi opinión al respecto y como no obtuve respuesta lo publico aquí, porque varias veces ya me han preguntado sobre el tema. Y creo que es bueno que todos sepan mi postura en forma clara y no sólo sacando conclusiones por comentarios míos dichos al pasar.

Por ahí en mis escritos en el blog he hablado de la responsabilidad que nos asiste a quienes usamos las redes sociales en general… Y más en el ámbito de la salud.

La Tía Betty llegó a instalarse a mi casa cuando yo ya tenía 18 años, era mayor de edad, con toda la responsabilidad que eso implica.
En esos primeros tiempos, mis padres jugaron un rol más bien distante en el manejo global de mi diabetes, yo casi no pasaba en casa, entre la universidad primero, y el trabajo después.

Por lo que desde siempre se podría decir que el responsable del manejo de la diabetes he sido yo.

En el último tiempo me ha tocado asistir a muchas reuniones y ponencias sobre este tema de los e-pacientes.

Y más allá de ver siempre las bondades que nos ha traído el advenimiento de las redes sociales, surge un tópico que nos hace pensar mucho: la protección de datos personales sensibles que pueden ser usados quien sabe con qué fines por gente interesada.

Cuando yo, Marcelo González Guzmán, decido contar mi vida con diabetes y otras cosas más para ayudar a otros, no le pido permiso a nadie, es mi vida y soy adulto, libre y en plena capacidad de tomar decisiones autónomas.

Este tema lo hemos discutido con varios blogueros anglosajones, porque, para que estamos con cosas, ellos nos llevan años luz (bueno, yo partí junto con algunos de ellos, pero su desarrollo ha sido más rápido).
Y coincidimos: hay que ser muy cuidadoso y lo mejor es hablar por uno mismo a menos que el chico, como pasa en USA, a los 16 decida contar por él mismo lo que le pasa.

Y aquí es donde quiero tocar un punto importante: muchos de los papás que sigo y conozco que han iniciado sus blogs para ayudar a otros iguales, con un hijo con DM1, lo han hecho desde su visión de papás, hablando en primera persona y siendo muy criteriosos con la exhibición que hacen de sus hijos. Hay otro que no, y a mi eso no me gusta. No me gusta como pontifican porque parece que tienen LA verdad, y no me gusta la forma en que se plantean en las redes sociales. 
No somos iguales y traspasar fronteras puede resultar en una frustración para quien nos lee y no tiene los recursos de los que a veces sin querer algunos hacemos ostentación.

¿Quién puede asegurar que ese niño al que le publicaron sus fotos y datos cuando era pequeño en un blog, siendo ya un adulto sienta que eso no está bien?
¿Quién puede asegurar que el día de mañana, las aseguradoras de salud no hagan un barrido de todo el historial de nuestra salud que hemos dejado en la web para limitarnos el acceso a algún beneficio?

Con mucha franqueza digo, a mi no me gustan los blogs de papás que escriben en nombre de sus hijos y los exhiben cuando todavía ellos no pueden decidir con autoridad si les parece o no. Niños que frente a la grabación de un vídeo parecen forzados a decir un discurso aprendido a costa de muchas repeticiones. Siento casi el mismo pudor que cuando veo a un periodista forzando la respuesta del entrevistado al incluirla en la misma pregunta para obtener un sí…


No los sigo, no los linkeo, no los promuevo, pero los miro y los leo, porque entiendo que también puedo aprender de ellos, puedo aprender qué no hacer.

Ya suficiente tenemos con las etiquetas que nos pone la sociedad como para que además siendo niños recibamos otra que no pedimos: niño símbolo…

Hoy, cuando en Chile ya ha entrado en vigencia la Ley de Derechos y Deberes de los Pacientes, y en uno de sus acápites se menciona el tema de las protección de datos personales relacionados a su salud, el tema cobra más vigencia todavía.

Quizá peco de exceso de celo, quizá aparezco más papista que el Papa. Quizá resulta que he cometido muchos errores en estos casi 10 años que ya voy a enterar entre mi blog original y MiDiabetes.cl, y he visto tantas cosas que me voy a los extremos.
Quizás he visto demasiados charlatanes en los blogs que sólo buscan sacar beneficios económicos…

Puedo estar equivocado, puedo tener una visión retrógrada. Quizás a los niños les gusta verse en un blog, pero es lo que yo opino y tengo derecho a expresarlo con el respeto de siempre.

Todo lo que publicamos en internet queda casi para siempre. Y por eso es que soy tan cuidadoso y pienso hasta 3 veces antes de apretar enter.

¿Puede un día como el 14 de noviembre cambiar la diabetes?

14 de diciembre de 2012

Apoyo


Quizás.
Lo que sí puede a mi juicio es ayudar a visibilizar y concientizar a muchas más personas sobre la importancia de educar, prevenir y controlar una patología que a la luz de las cifras que disponemos hoy en día afecta a parte importante de la población, y que de no ser tratada a tiempo causará no sólo estragos en la salud de las personas sino que también en la economía de los países.


Mucho ya lo saben. El 14 de noviembre de cada año se conmemora el Día Mundial de la Diabetes. En esa fecha, actividades como iluminación de edificios emblemáticos de azul, caminatas, charlas, ferias, competencias deportivas, conferencias de prensa, flash mobs entre otras, son realizadas a lo largo y ancho del planeta.


Pero creo que un día no basta. Y menos para quienes vivimos con diabetes cada día del año, siempre.



Es cierto que al parecer por un día, un número importante de personas está preocupada por la alimentación, la prevención, la educación y el oportuno diagnóstico. Pero en la mayoría de esas conmemoraciones nos vemos las caras los mismo de siempre, haciendo casi las mismas cosas de siempre… ¿Y los demás? ¿Y el resto del año?



Son innumerables las acciones realizadas por distintos grupos (ya sea asociaciones formales de pacientes o profesionales de la salud) así como pacientes en particular para difundir información y educación diabetológica. Pero poco se sabe de aquello.


Hoy en día, cuando disponemos de esta maravilla llamada las redes sociales, no podemos decir simplemente “¿y cómo puedo yo ayudar?”



Ya hay una iniciativa llamada “Los viernes azul”. Azul por el color corporativo del Día Mundial de la Diabetes. Y se trata de usar alguna prenda de vestuario de ese color el día viernes. Es algo sencillo y fácil de hacer por muchos.



Y yo quiero sumarme y hacer un poco más de ruido. No podemos dejar pasar cualquier oportunidad que tengamos para entregar mensajes en torno a la diabetes. A quienes tenemos alguna fuguración en este ámbito nos asiste la responsabilidad de ir más allá. Tenemos que ser capaces de generar una base de información estándar que nivele hacia arriba lo que la mayoría de las personas conoce de la diabetes.



No es fácil. Pero pienso que cuando la agenda se ve copada por información constante (desde lo más relevante hasta lo que parece trivial) cualquier esfuerzo que se haga suma.



Cambiar el avatar que uso en las diferentes plataformas /Facebook, Twitter, etc.) cada 14 del mes, en preparación para el próximo 14 de noviembre es lo que he decidido. Y si a eso le acompaño un pequeño texto para explicar el por qué lo hago estaré aportando a crear un poco más de conciencia al respecto.


¿Cuanta gente sabe de verdad que el símbolo del Día Mundial de la Diabetes es el círculo azul? ¿Cuántos saben que el Día Mundial de la Diabetes se conmemora el 14 de noviembre de cada año y es un día reconocido por las Naciones Unidas? ¿Cuántos saben que el origen del 14 de noviembre deviene en un homenaje al natalicio del Dr. Frederick Banting, cuyas investigaciones llevaron al descubrimiento de la insulina?



Ahora es cuando. Yo ya cambié mi avatar. Y lo haré cada 14 del mes.


¿Se suman?