Month: mayo 2010

En Sudáfrica: Mi Tab y Yo.

En Sudáfrica: Mi Tab y Yo.

Quiero compartir con ustedes una foto que es una de mis favoritas, histórica para mi.

Primero porque fue tomada en Cape Town, Sudáfrica, el 8 de diciembre de 2006, en el marco del Congreso Mundial de Diabetes, al que asistimos con Carolina Kahler, por entonces Gerente General de la Fundación Diabetes Juvenil de Chile.

Y segundo porque lo que ven en mi mano es una lata de Tab, una bebida cola que ya no se vende en Chile hace mucho tiempo, pero que era la única que existía en 1986, cuando fui diagnosticado…
Habían pasado más de 20 años y muchas bebidas light han llegado al mercado y otras se han ido… como la Tab.

Por lo mismo es que muchos recuerdos vinieron a mi memoria cuando la tuve en mis manos, y no perdí la oportunidad de inmortalizar el momento.

Ahora, siendo francos, la encontré igual de mala que cuando tenía 18 años, jajajajaja.

Los insumos del mes y alguna reflexión

Los insumos del mes

Y me pasé un mes para retirarlos…
Es que han sido tantas las cosas que han pasado que me olvidé de renovar mi receta GES. Y al pedir hora con la doctora que me corresponde, tenía su agenda llena, no me quedó más que esperar cuatro semanas para visitarla.

Decidido a asumir mi olvido, y siendo mi responsabilidad, revisé que tenía insulina extra para llegar hasta la fecha sin problemas. Donde sí había inconvenientes era con las tiras reactivas.

Bueno, metí la mano a mi bolsillo, compré algunas. Un buen amigo me ofreció otra caja (te la debo Leandro y en cuanto nos veamos te la repongo) y un laboratorio por ahí también me “auspició”.

Ok. Visita a la doctora y con la receta, luego de la isapre, rumbo a la farmacia.

¿Tendrían todo lo que necesitaba?

Como me estoy midiendo más seguido, esta vez le pedí a la doctora que aumentara las cintas: de 8 a 10 diarias, por lo tanto necesito 300 para el mes, seis cajas de 50. Si cuando usaba 8 nunca tenían todo el stock en la farmacia, esperaba que esta vez que ocurriera lo mismo.

Pero no, para mi sorpresa estaba todo, bueno, casi todo.
Seis cajas de cintas Optium, una caja de 5 cartuchos de insulina Novo Rapid, un Glucagen Hipokit y 300 lancetas… de las que sólo habían 200. Y esto no me importa pues no son las lancetas que uso (mi lancetero es el Multiclix, del Laboratorio Roche).

Entonces puedo decir que me fue bien, pues lo que más me importa, tiras e insulina, sí estaba.

¿Habré dejado a alguien sin tiras? ¿Qué pasará el mes siguiente? ¿Si la dependiente que gentilmente me atiende ya no estará porque saldrá con prenatal… quien esté lo hará igual?

El Mono Obeso

El Mono Obeso

Buenísimo!
Lo recomiendo. El Mono Obeso, de José Enrique Campillo.
Un análisis desde el punto de vista de la medicina evolucionista del por qué de las enfermedades que hoy aquejan al hombre: diabetes tipo 2, hipertensión, arteriosclerosis… sindrome metabólico.
Está escrito en fortma muy amena, didáctica y fácil de entender, lejos de la terminología científica que genera más interrogantes que respuestas.

Sólo un ejemplo.

Hace millones y millones de años, cuando el ancestro del monito este tenía hambre, simplemente estiraba la mano a la rama más cercana y tomaba una fruta madura. Luego, la comida escaseaba y tuvo que bajar al suelo más seguido… Y aparecieron los depredadores… Entonces andaba preocupado de buscar comida, pero también de que no se lo comieran a él. Si venía un depredador se activaban todos los mecanismos de alerta y supervivencia para poder escapar: se libera adrenalina, cortisol y glucagón para tener la energía suficiente y poder arrancar a toda velocidad. Ok. Tarea clumplida. Gran esfuerzo físico y gasto energético por consiguiente, un prudente equilibrio.
¿Qué nos pasa hoy día? El depredador es el “Jefe”… Sentimos como nos acecha y se huele el peligro… Liberamos igual adrenalina, cortisol y glucagón… Es que el pasado genético pesa. Pero… NO ARRANCAMOS, cuando más agachamos la cabeza y aceptamos el regaño. Y la adrenalina, el cortisol y el glucagón igual hicieron su efecto… Hay muchas fuentes de energía que no se usarán… Y ahí quedan, dando vueltas, intoxicandonos con eso que hoy llamamos estrés y hasta nos hace engordar a algunos…