pero sí podemos tratar de cambiarla.
Hace varios años ya le escuché decir a una persona muy respetable que la diabetes no genera noticias todos los días. Decía eso para justificar el manejo de un medio de comunicación especializado y su poca periodicidad. Por supuesto que discrepé, pues a esas alturas la globalización, y sobre todo internet, ya eran una realidad y el caudal de información diario era innegable. En lo que sí estábamos de acuerdo era en la necesidad de abordar esa información con seriedad, con responsabilidad, separando lo fundamental de lo intrascendente, lo verdaderamente importantes de la noticia barata que sólo busca a través del sensacionalismo aumentar la circulación o el rating.
Sin embargo con el paso de los años, y dedicándome a esto de lleno, creo que nunca imaginé lo difícil que podía llegar a ser seleccionar y a la vez generar contenidos para publicar algo que sea de real interés para todos, y que además me deje contento al final del día.
Seguro que podría tener “noticias” casi todos los días si me dedicara a publicar los resultados preliminares de estudios que hablan de la “cura de la diabetes”, por ejemplo.
Pero también encuentro muchas noticias (las más) que hablan de lo malo de la diabetes, que hablan de amputaciones, de ceguera, diálisis, impotencia, transplantes y por cierto hasta de muerte.
Está fresca en mi memoria la noticia del fallecimiento del Jefe del las FARC en Colombia, el llamado “Mono Jojoy”, que dicen fue localizado y emboscado gracias a… su diabetes! Y es que ya tenía problemas en los pies y cuando solicitó unos zapatos especiales pusieron en ellos un localizador GPS que fue fundamental para ubicar donde estaba su cuartel general. Conclusión de los medios: la diabetes traicionó al Mono Jojoy…
Cuando veo una historia así, me surgen todas las dudas… No se mucho qué hacer. ¿La publico? ¿No la publico? ¿Le cambio el tono?
La verdad sea dicha, sí sé que hacer. Sí sé cómo actuar, porque lo he venido haciendo toda mi vida. Y es que soy optimista por naturaleza, por lo que siempre voy a privilegiar las noticias positivas. Me resulta más natural y fácil predicar con el ejemplo y hablar de mí (soy la persona con diabetes que mejor conozco
) y mis exámenes revelan que estoy bien controlado.
Pero siempre está la duda…
Hace poco me llegó la noticia de una mujer inglesa de 47 años, diagnosticada con diabetes tipo 1 a los 9. Las fotos y su historia publicada en un conocido diario británico, eran elocuentes: amputada de ambas piernas y un brazo. A punto de perder el otro. Ya transplantada de riñón y varias otras consecuencias más debido un mal manejo en su diabetes que ella misma explicaba.
En resumen decía que durante su niñez participaba en varias actividades en su colegio y las hipoglucemias y su cuidado interrumpían su “disfrute” en el ballet o como porrista. Entonces para ella y su madre la forma de solucionar eso era estar permanentemente hiperglucémica. No vino a tomar conciencia del daño que se estaba haciendo hasta quedar embarazada de su primer hijo a los 30 años. Afortunadamente ni su primer ni su segundo hijo tuvieron problemas al nacer.
Hoy ya sabe lo que le espera. Sabe y está consciente que pronto vendrá la amputación del otro brazo.
Por cierto que en la foto actual luce una sonrisa de oreja a oreja. Y se ve auténtica, porque hoy quiere crear conciencia de las nefastas consecuencias de no darle la importancia que la diabetes se merece. Hoy quiere ser, y la prensa le da cabida, la imagen de que todos esos miedos y pesadillas que nos acosaron en nuestros primeros días con la enfermedad pueden ser realidad. Y eso puede ser loable: quiere educar desde su nefasta condición. Al parecer no le queda alternativa.
La nota está muy bien redactada y documentada, de aquello no hay dudas.
Es una realidad que no podemos ignorar. Hay personas que sufren las peores consecuencias del mal manejo de la diabetes.
Ella hoy busca crear conciencia y es usada como ejemplo.
Lo que no comparto es que los medios y algunas organizaciones destaquen este tipo de noticias por sobre los cientos de pacientes que sí están bien controlados, que sí han cumplido 20, 30, 40, 50 ó más años con diabetes y no tienen grandes inconvenientes. (Bueno, la Joslin Diabetes Center sí lo hace con su medalla de honor… que espero tener algún día, por lo pronto voy para la de los 25 años).
El debut de la diabetes es un golpe en la cabeza de todos los involucrados, del paciente y su entorno más cercano.
Todavía hoy, y seguirá ocurriendo, la primera referencia sobre diabetes que se le viene a la cabeza a todo el mundo es el adulto mayor, con sobrepeso, sedentario, amputado, dializado y ciego… Eso es una realidad, y como dato por si no lo saben en nuestro país, un gran porcentaje de las personas están en diálisis debido a una nefropatía diabética.
Pero es una realidad que sí podemos cambiar…
La semana pasada apareció publicado en un diario de circulación nacional (La Nación) una nota que se titulaba: Diabetes juvenil, héroes por su salud. Y para dar pie a una nota muy completa sobre diabetes tipo 1 entrevistaron entre otras personas a mi buena amiga Ofelia con su hijo Clemente, que practica taekwondo en la Fundación Diabetes Juvenil de Chile. La idea era mostrar justamente la cara positiva de la diabetes. Y a mi juicio, el objetivo fue plenamente logrado.
Aquí está el archivo en PDF para que lo vean.
Esas son las noticias que me gusta destacar. Porque es el otro lado de la medalla. Es el lado amable, que no esconde temores y dudas, pero que demuestra que somos más fuertes y que con las herramientas, la actitud y la educación adecuadas podemos llegar lejos, porque si queremos podemos cambiar la realidad.
Hoy es cuando no podemos ignorar la realidad; hoy es cuando podemos cambiarla para mejor.


