Month: enero 2013

Problemas de la diabetes… y un usuario de bomba de insulina.

La vida no es fácil… Aunque se esté de vacaciones.

Esta tarde antes de comer me medí… Y vaya sorpresa! 305 mg/dL marcaba el glucómentro. Estaba tan sorprendido pues había estado un poco bajo en la tarde, pero no me había sobre tratado, que no atiné de inmediato a hacer lo que la experiencia indica en una situación así: volver a medir. Y es que cuando casi no hay síntomas y el repaso mental indica que se hizo todo lo que se acostumbra a hacer, sin omitir inyecciones o comer de más, hay que buscar las causas y tratar de encontrarlas.

Acá está la consecuencia de la obstrucción del catéter... #diabetes #diabetestruobles #tipo1 #type1 #insulinpump #bombadeinsulina #insulin #insulina #cateter #catéter #glucómetro #glucometer #glicemia #glucemia #bloodglucose #test #hight #alta #hiperglice

Pues ya pensando con más calma me medí otra vez, pensando que las manos podían tener algún tipo de residuo de comida o que el glucómetro anduviera pensando ya en la samba del Carnaval de Río que pronto comienza por acá…

No. No estaba equivocado. 294 mg/dL marcó esta vez. Prácticamente la mismo, y dentro de los rangos de error que se aceptan (otro dedo, otra gota de sangre, otra prueba distinta a la primera).

Está bien… Sigamos pensando. Mientras me pasé el bolo para corregir y para cubrir los pocos hidratos de carbono que tendría mi cena (una ensalada liviana).

Hice el gesto para tomar mi bomba de insulina, giré, la miré y paf!!!!!
Ahí estaba la causa de la hiperglicemia, a la vista de todos: el catéter de la bomba estaba siendo presionado, y por lo tanto obstruido, por el clip que sujeta la bomba a mi cinturón. Ahí estaba la explicación para la hiperglicemia. La insulina basal no estaba pasando como es debido.

Esto explica una glicemia de 305 mg/dL. El catéter estaba siendo obstruido por el clip con el que llevo la bomba en el cinturón, impidiendo el paso de la insulina casi en su totalidad. #diabetes #type1 #tipo1 #problemasdeladiabetes #diabetestruobles #bomb

Lo que ocurre es que esta tarde nos quedamos en el departamento y dormí una pequeña siesta. Y para no tener problemas hice algo que no acostumbro: puse la bomba en el mismo lado en el que tengo la cánula en el cuerpo. Por lo general las uso en el lado contrario: si la cánula la tengo al lado derecho, pongo la bomba en mi cinturón en el lado izquierdo, y con eso el catéter (el tubo largo por donde va la insulina desde la bomba hasta la cánula que está insertada bajo la piel) queda completamente estirado, sin riesgo de enredos ni “atrapamientos” indeseados (¿les conté de las veces en los que ha salido volando todo al engancharse en la manilla de alguna puerta?).

Lamentablemente esta situación de obstrucción no es detectada por la bomba. Sólo detecta la nula infusión, lo que no era el caso pues debe haber quedado pasando una mínima cantidad…

Por lo que no queda otra cosa que estar atentos y seguir usando la bomba en el lado contrario, para seguir disfrutando las vacaciones.

Lo barato puede costar caro.

Lo queda del día...

Sin duda un elemento crítico a la hora de controlar nuestra diabetes es la disponibilidad de tiras reactivas para medir la glucosa en sangre.

Sea cual sea el tratamiento, sin ellas, resulta impensable un buen control.

En algunos casos parece que nunca tenemos todas las que necesitamos y sabemos que suele ser uno de los costos más altos para quienes no tienen una buena cobertura en el GES.

Por lo mismo que encontrarlas casi a un tercio de su precio en el llamado mercado informal, no deja de resultar atractivo. Pero… es seguro?

No hay que negarlo. La internet ha abierto nuevos canales de comercialización a muchos productos, entre los que no escapan los farmacéuticos. Efectivamente no es raro encontrar casi una farmacia completa en sitios como Deremate.com y similares.



Leyendo la edición de diciembre pasado de la revista Diabetes Forecast (la revista de la Asociación Americana de Diabetes) descubro un artículo que toca el tema en USA y me doy cuenta que el fenómeno, que ya había visto unos años atrás comenzar tímidamente en Chile, está también presente y preocupa a las autoridades del país del norte, sobre todo por los montos involucrados, tanto así que la FDA ha hecho algunas advertencias al respecto.


Lo más crítico por cierto es que las tiras no hayan llegado a la fecha de caducidad y que hayan sido almacenadas correctamente, lo que resulta prácticamente imposible de asegurar.

Las farmacias también han tomado cartas en el asunto y llaman a los consumidores a comprar las cintas sólo en los lugares establecidos para ello, pues es la única forma de que las garantías involucradas se respeten y así no se ponga en riesgo la salud de las personas.


En nuestro país las Guías GES no aclaran cuántas cintas diarias debe recibir cada paciente con DM1, eso queda a criterio del médico tratante quien debe defender su decisión frente al ente que corresponda. Lo que está claro es que los DM2 que no usan insulina simplemente no las reciben.



Pero poco a poco, y es bueno que así ocurra, se ha ido instalando la idea entre las personas que más allá del tratamiento que se lleve, una máquina de glicemias debe formar parte del set de herramientas con que una persona con diabetes debe contar sí o sí. La necesidad de hacerse más o menos glicemias estará dada finalmente por la forma en que se usen esos resultados para realizar cambios en el tratamiento.

En Chile no ha ocurrido, pero sí en los Estados Unidos fue detectado en este mercado una falsificación de productos de una reconocida marca de glucómetros, lo que llevaba a una lectura errónea de datos. Imaginen las consecuencias de aquello.

Yo no tengo claro. Me parece que no es ilegal vender un producto como las cintas de glicemia de esta forma. Lo que sí me parece es que hay un punto que tiene que ver con la solidaridad, pues si alguien está recibiendo más tiras de las que verdaderamente necesita, quizás con dicha acción está haciendo que quien de verdad las requiere no las tenga disponibles. O quizás no se está controlando como es debido y eso resultará finalmente en un mal control de su diabetes.

No sé si sigue pasando, pero 
como antecedente les puedo mencionar que hace unos años era fácil ver en un conocido mercado persa de la capital del país tiras reactivas siendo vendidas a un precio irrisorio. Y no estaban vencidas. Bueno. A ojo de buen conocedor, mirando el número de lote resultó fácil descubrir de qué centro de salud provenían dichos productos.

No se puede meter a toda la gente en el mismo saco, pero en todas partes hay personas que creen que pueden sacar provecho comercial de ciertas situaciones… y si pueden, lo hacen. Y como eso sí es delito, si se descubre, debe perseguirse y sancionarse.

Por lo mismo no debe sorprenderles que les cuente que muchas veces yo he debido borrar mensajes publicados en el muro de Facebook de MiDiabetes en donde alguien vende cintas baratas. Yo no lo acepto. Cuando mucho, que se haga un trueque o simplemente vayan de regalo para quien recibe menos, pero si se trata de obtener un beneficio comercial, yo no estoy de acuerdo. Pensar que el “GES nos regala las cintas” es un error, pues todos los chilenos las pagamos con nuestros impuestos.


Así que mi consejo es que cuando vean esas ofertas piénsenlo dos veces antes de partir y comprar. Seguir el juego sólo hace que el sistema se perpetúe y estoy seguro que en algún momento, tarde o temprano, terminaremos pagando justos por pecadores.


Consulten también con sus médicos y enfermeras (os) sobre la máquina que usarán para medir sus glicemias. Vean qué les ofrece su canasta GES, quizás optar a una que les permita comprar un suplemento de tiras más baratas cada mes sea la opción. O comprar un glucómetro extra, como respaldo, basados en el precio de las tiras sea una alternativa apropiada para así aprovechar alguna oferta por ahí.



Con la salud no se juega… y no se comercia agregaría, por lo que vaya también mi mensaje a los laboratorios, pues gran parte del problema también se origina en el alto precio que tienen las tiras en los lugares de venta al público general.