Month: marzo 2013

Huevos de Pascua de Chocolate sin azúcar Dinkenesh.

Huevitos de chocolate sin azúcar Dinkenesh

Como muchos deben andar preocupados en estos días buscando huevitos de chocolate sin azúcar para Pascuas, aprovecho de contarles que mis buenos amigos de Dinkenesh (http://www.dinkenesh.cl) ya los tienes listos.

Con la misma calidad, ingredientes de primera selección y fabricación artesanal que les ha dado fama de excelentes chocolateros, nos ofrecen una presentación en cajas de 4 huevitos, con sabores de Leche (38% de cacao), Semi amargo (55% de cacao) y Blanco (32% de cacao), en las que se repite aleatoriamente un sabor. Están endulzados con maltitol y cada huevito tiene aproximadamente 12 grs. de hidratos de carbono.

Porque no sólo los niños pueden salir a buscar huevitos este domingo, sino que muchos adultos también, vayan a darse una vuelta por su local ubicado en Avenida Larraín 6850, La Reina, Santiago, Chile. Sus teléfonos son: (56-2) 2 4188466 – 9-8376434. Les aseguro que no se arrepentirán.

La diabetes de la abundancia.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, dijo ayer que “la diabetes es es una enfermedad de gente de alto poder adquisitivo”.

Pueden verla acá.

La frase de la Sra. Fernández revela un desconocimiento absoluto de la realidad de hoy en día.
Por un lado menciona lo del poder adquisitivo y por otro lado habla de 80 millones de afectados por la enfermedad en el mundo. Y está muy equivocada porque la International Diabetes Federation fija en más de 371 millones las personas que tienen diabetes en 2012.

Hubo un tiempo en que efectivamente se habló de “la enfermedad de la opulencia”, de la abundancia, porque se veía más en personas de buena posición socioeconómica, que tenían acceso a mejores y más refinados alimentos, pero eso es hablar de muchos siglos atrás.

La Organización Panamericana de la Salud lo dice claramente: La diabetes y la obesidad ya no se consideran “las enfermedades de la abundancia” y afectan desproporcionadamente a los sectores pobres y de nivel cultural más bajo.

Las palabras de Fernández han causado gran revuelo en las redes sociales e indignación no solo en personas que tienen la enfermedad, sino en muchos otros que logran entender las dimensiones del error y el daño que se provoca en la imagen que la sociedad tiene de la enfermedad.

En Twitter por ejemplo, la indignación dio paso a la risa y así es como fue posible leer estas publicaciones.

– ¿Estás contento? – Sí, mucho! – ¿Te subieron el sueldo? – No! Me dio diabetes!

– Un presidente dijo que el cáncer se inocula, otro que comer pollos te vuelven gay y otra que la diabetes es de ricos… ¿Quién sigue? :S

– ¿Si la diabetes es enfermedad de ricos… la diabetis es de pobres?

– En el hospital: “Eres millonaria, digo tienes #diabetes”

– ¿El Banco de Diabetes tendría cuentas corrientes en mg/dl y en mmol/l?

– ¡El poder adquisitivo es inversamente proporcional a la glucemia!

– Me voy a sacar las alertas médicas que dicen que tengo diabetes… Me pueden asaltar porque revelan mi alto poder adquisitivo…

– ¿O sea que ahora para saber quién tiene más diabetes tendremos que esperar la publicación de Forbes?

– Educación y diabetes gratis y de calidad para todos!

– Pará, pará pará, pará…si tengo diabetes + hipotiroidismo + celiaquía, mínimo soy Carlos Slim. Mínimo.

– Nunca sé si me quieren por mi cuenta bancaria o por mi páncreas…

– A partir de este mes la gente con diabetes comenzará a pagar impuesto a las ganancias.

El tema no resiste mucho análisis.

Quienes tenemos diabetes, ya sea tipo 1, 2 u otra, hemos debido convivir desde nuestro diagnóstico con una serie de mitos basados en la ignorancia de las personas. Hemos debido explicar una y otra vez que hay muchos factores que inciden en que uno tenga diabetes… Y según algunos estudios sí hay relación con el nivel socioeconómico, como en este por ejemplo. Pero de lo que habla es de la pobreza, no de la opulencia…

Que quien está a cargo de dirigir un país cometa un error imperdonable lo único que hace es perpetuar los mitos y resulta inaceptable.

Solo nos resta seguir repudiando este tipo de afirmaciones y demostrar que lo que de verdad mata es la ignorancia.