Month: junio 2015

10 años del GES y hay cosas que no cambian



Algunos me dirán que me quejo de lleno. Otros, que soy un privilegiado inconformista.
La verdad es que no por estar afiliado a una isapre y recibir el derecho de usar el GES me voy a quedar callado como si todo fuera miel sobre hojuelas (miel… vaya! Mejor me pongo un poco de insulina para contrarrestarla en su efecto hiperglucémico).


Resulta que en estos días hemos visto una profusión de notas periodísticas que hablan de los 10 años del GES (antes conocido como Plan AUGE). Muchos dicen que si no lo tuviéramos estaríamos peor, que las listas de espera serían interminables, que ha ayudado a detectar precozmente algunos tipos de cánceres y que las 80 patologías hoy incluidas permiten a una parte muy importante de la población tener una cobertura que les garantiza un piso de tratamiento, que de otro modo sería muy difícil de tener. Las isapres, felices, pues solo 1 de cada cuatro afiliados lo usa… El resto, ganancia para ellos.


Si me han leído con detención a través de los años, verán que soy un agradecido del sistema. Pagar un porcentaje bastante bajo del total de una canasta mensual de prestaciones y medicamentos es una tremenda ayuda.

Eso es algo que no se puede negar, pero…


Llevamos 10 años, en los que no puedo cambiarme de isapre ni de farmacia.
Voy obligado a la farmacia que la Isapre designó para que retire mis medicamentos. El problema en la farmacia es básicamente uno: stock. No siempre está todo lo que necesito. La buena voluntad y el deseo de solucionar todo lo antes posible hace que siga yendo a la misma farmacia, el mismo local, donde ya me conocen, pero…



Cuando el problema tiene su origen en la isapre, no me aguanto.

Hoy fui a la farmacia Cruz Verde, porque mi isapre, Vida Tres, me dice que vaya allí.

Hoy fui a la farmacia a buscar mis tiras y lancetas, porque la insulina tiene otra fecha de retiro.

Y tenían mis insumos, pero…

Al ingresar los datos, mi receta no estaba cargada por la isapre.

La receta es la 2 de 6. Porque mis recetas tienen validez de 6 meses.

Y es curioso, porque esta receta fue entregada a la isapre el 8 de mayo pasado. Y fue entregada el 8 de mayo junto con la confirmación diagnóstica que ellos mismos me pidieron. Es decir, la Isapre necesitaba tener un papel, en donde la doctora GES que trabaja en un centro por ellos validado, tenía que confirmar que yo, después de 29 años, sigo teniendo diabetes tipo 1! Es decir… No me jodan!
Imagino que el sistema es tan torpe que no sabe que la diabetes tipo 1 (ni la tipo 2) tiene cura. A menos que se hayan quedado con el último estudio en ratones que se publicó la semana pasada.

El 13 de mayo fui a la farmacia a retirar los primeros insumos de este periodo, y no tuve problemas.

Y resulta que hoy, 30 de junio, la “receta no está cargada”.

¿Y qué pasa cuando uno se queja? En la farmacia hacen el reclamo por teléfono y reciben un “Que el cliente no se preocupe, en una hora estará lista y podrá retirar sus medicamentos”.


Lo siento. No puedo esperar una hora en la farmacia. Como el tiempo de todo el mundo, el mío es escaso y tengo muchas otras cosas que hacer.

Llego a casa y también hago el reclamo por teléfono. Se limitan a tomar mis datos y prometer un llamado de vuelta.
40 minutos después cumplen. Me dicen “ahora puede retirar sus medicamentos”. Nada más. Ah, muchas gracias.
Y cuál fue el problema pregunto yo. No saben. No hay más respuestas. “El Call Center no canaliza esos requerimientos”.


¿Quién me asegura que el próximo mes mi receta estará cargada? ¿Por qué el mismo problema se repite con frecuencia? ¿Por qué la isapre dispone de mi tiempo, como si no valiera nada? ¿Por qué no recibo ni siquiera un “disculpe Señor González, haremos lo que podamos para que no se repita en inconveniente”?
 ¿Por qué tengo que seguir aguantando cosas así?


Ah… Ya me acordé. Porque tengo diabetes tipo 1 y soy un cliente cautivo, y para mi FONASA no es alternativa…



Diez años del GES… Y seguimos con los mismos problemas desde el día uno.

ACTUALIZACIÓN, miércoles 1 de junio de 2015.

Publiqué este texto en la Fan Page de Isapre Vida Tres en Facebook. Ahí me pidieron mis datos personales para responderme.
Y esto me llega hoy:

Respuesta de la Isapre Vida Tres vía mensaje en Facebook:

“Estimado Marcelo, de acuerdo a sus observaciones, nuestra área encargada nos informa lo siguiente: Al ser DM1 y paciente crónico tiene la obligación de presentar a lo menos cada 6 meses una receta medica o un antecedente medico que compruebe que esta en tratamiento medico.
Respecto a la entrega de insumos o medicamentos a distinta fecha radica en que los vencimientos son dispares por la cantidad que instruye el medico en su receta, en el caso de las insulinas dependiendo de las unidades internacionales asignadas es el periodos que va a durar, o sea 30, 35, 40, 50 100 días… etc… lo mismo ocurre con los insumos no siempre terminaran una misma fecha.
Cuando despacha la receta la farmacia puede entregar un listado con los próximos vencimientos de medicamentos de esa manera el afiliado puede tener claro que día puede retirar la próxima oportunidad.
Saludos Cordiales. ^PG”

Mi respuesta:

Que lamentable respuesta. No me dicen nada nuevo.
En mi escrito menciono claramente que presenté el 8 de mayo (poco más de un mes y medio, no 6 meses) lo que me pidieron: la receta emitida por la doctora asignada y la “confirmación diagnóstica”… Como si la diabetes tuviera cura…
No me expliquen lo de las insulinas y las UI porque llevo usándolas 29 años… Y bastante se al respecto.
Siempre pido la fecha de mi próximo retiro. Por eso voy cuando corresponde, como ayer… ¿Y qué pasó? La receta NO ESTABA CARGADA. ¿De qué me sirve pedir en la farmacia la fecha de mi próximo retiro, marcarlo en la agenda, ir al local el día que corresponde si la ISAPRE NO CARGÓ la receta?
Por respuestas como estas es que ustedes se ganan el desprecio de los afiliados que como yo, somos cautivos.
Parece que no solo voy a tener que pedir la fecha de retiro de mis insumos, si no que también deberé ir el día antes a una sucursal (porque en el Call Center no tienen la respuesta) para confirmar que la receta esté cargada. ¿O no? Eso es lo que quiero saber.

Marcelo González Guzmán.
www.midiabetes.cl

Respuesta de ellos otra vez… Ahora escriben mal ni nombre 😉

Macrelo, nuestra área encargada nos indicó dicha información, si necesita una respuesta más formal, puede realizar los reclamos en nuestras sucursales por escrito.
Saludos. ^PG

A veces Mi Diabetes me duele.

Bueno, bueno... Algunos sensores de #Medtronic parece que no me quieren  #Enlite #sangre #blood #cgm #MonitoreoContinuoDeGlucosa

¿Qué es el dolor para ustedes?
¿Qué significa para ustedes decir “me duele”?

A veces Mi Diabetes me duele.

Y no estoy hablando de sufrimiento, que es otra cosa. Al menos para mi, y de eso hablaremos en otro post.

La RAE adjudica a DOLOR dos definiciones:



dolor.
(Del lat. dolor, -ōris).

1. m. Sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior.
2. m. Sentimiento de pena y congoja.



Sin pensar mucho, sobre esa base, cuando yo digo que a mi, mi diabetes a veces me duele (sobre todo al poner un sensor o pinchar un dedo), en realidad lo digo desde el punto de vista del paciente que tiene esa “sensación molesta de una parte del cuerpo”, la de la definición 1.


Y atención, que no estoy hablando de ninguna complicación de largo plazo originada por la diabetes. Reitero, me refiero al pinchazo en el dedo, a una inyección de insulina, al cambio de una cánula, a la puesta de un sensor de monitoreo continuo de glucosa.

Me refiero al dolor que podemos sentir en el día a día.


¿Puedo elegir que no me duela esa acción? ¿Puedo decidir que no me duela?

 Creo que si nos atenemos a la definición número 1, no. No puedo decidir que no me duela.

Y en el caso de la definición 2… Es más difícil pero no imposible. Eso ya cae en el ámbito de la psicología y algún tipo de terapia según sean las circunstancias del paciente.


Por otro lado, cada uno tenemos una percepción distinta del dolor. Y eso es muy válido. Dicen que los hombre somos más cobardes. Que sometidos al dolor de un parto natural, seguro no lo soportaríamos como sí lo hacen muchas mujeres.


Pero entendámonos.

Alguna vez ya escribí acá un post titulado “Trata de ponerte en mis zapatos”, que justamente tocaba el tema, pero más enfocado en aquellos profesionales de la salud que muy livianamente le dicen al paciente (y a sus estudiantes de medicina): “No, si la insulina no duele. Si las agujas son tan pequeñas que ni se sienten. Y los pinchazos bien hechos en los dedos ni se notan”.


Algo de razón tienen. Pero permítanme decirles que cada ser humano es único y lo que para uno es apenas un cosquilleo, para otros puede ser mucho más. Y la insulina fría duele, y otra arde. Y pincharse en la yema del dedo duele más que en los bordes y más todavía si es con una lanceta usada más de una vez…


Por cada 4 veces que me pincho los dedos y me digo: no quiero que me duela… me duele una. Y vaya que duele a veces. Y eso es así.


Puedo tratar que ese dolor físico no afecte mi estado de ánimo. Puedo comunicar ese dolor para buscar empatía en un semejante. También puedo utilizarlo para victimizarme.

Pero decidir que no me duela. Mmmm… Creo que no puedo…


Menos cuando me preguntan directamente al verme medirme una glicemia: “¿Te duele?”.



¿Y si me lo pregunta un chico pequeño, recién diagnosticado?
¿Qué le voy a decir? “No, no te preocupes, si no duele…”.

Para mi eso sería mentirle, porque he sentido dolor físico en mis dedos miles de veces ya (saquen la cuenta, 29 años con diabetes tipo 1… Y los últimos 20 con 4 o más glicemia diarias…).

Obviamente no pondré mi peor cara de dolor, ni usaré palabras que lo lleven a condicionar negativamente ese acto tan rutinario para nosotros de pincharnos los dedos cada día. Diré: “A veces duele, a veces no duele, pero la idea es hacerlo de la mejor forma para que no duela”.
Si le digo que no duele y a la primera que se pincha le duele, quedaré como el más grande mentiroso del mundo mundial.

Es cierto, a veces a mi la diabetes me duele.