auge

La bomba de insulina debería estar en el AUGE.

En días pasados, les compartí acá mismo una publicación sobre las bombas de insulina y mi deseo (el de muchos) de su incorporación al AUGE.
La mayoría de ustedes sabe que uso la terapia con bomba de insulina desde 2006, con una interrupción de dos meses (los peores desde que fui diagnosticado creo, sin exagerar).
Hoy no cambiaría por nada esta forma que tengo de administrarme la insulina. Hoy no quiero volver atrás.
Yo se que podría volver a pincharme más de 150 veces en el mes… Yo se que podría resistir, quizás, las hipoglucemias a diario… ¿Pero por qué habría de hacerlo? ¿Por qué si la tecnología está disponible aquí mismo, en nuestro país? ¿Por qué si los expertos la recomiendan? ¿Por qué si la terapia ha probado ser efectiva? ¿Por qué si el uso de la bomba e insulina me ha brindado los mejores años de toda mi diabetes?

Soy afortunado. Cuento con los recursos para poder costearla, porque todos sabemos… No es barata.
Y ser afortunado (como los poco más de 500 compatriotas glucolegas que la usan) no significa que todo resulte fácil. Mantenerla no resulta fácil.

Y con la responsabilidad que me cabe el haber creado esta comunidad y brindarles el espacio a todos ustedes para que compartamos nuestra diabetes y aprendamos juntos, siento que llegó el momento de dar un paso más.
Llegó el momento de intentar algo más. Siento que se los debo. Siento que es justo que más personas puedan tener la opción de disfrutar los mismos beneficios que he obtenido yo al usar una bomba de insulina. ¿Por qué no?

Tenemos derecho a soñar un mañana mejor, tenemos derecho a exigir de nuestras autoridades un mañana mejor. Se trata de nuestra salud, de la salud de nuestros hijos.
¿Por qué las bombas de insulina deberían estar cubiertas por nuestro seguro de salud en Chile?

El *mayor estudio con bombas de insulina en población infantil arrojó que:

– La terapia de bomba de insulina comparada con las inyecciones de insulina en niños y adolescentes mejora y mantiene el control glucémico,
– Reduce las tasas de hipoglicemia severa, 
– Reduce la hospitalización por cetoacidosis,
– Reduce los requerimientos de insulina,
– Y todo esto sin comprometer el índice de masa corporal.

Estas conclusiones las podemos llevar a un gran concepto: mejor calidad de vida.

Por eso es que este martes 22 de septiembre, a las 19 horas de Chile, nos reuniremos en una marcha virtual en todas las redes sociales para iniciar nuestra campaña y pedir la Bomba de Insulina Al AUGE.

* Fuente: http://www.diabetologia-journal.org/files/Johnson.pdf

Bomba de Insulina al AUGE

Ojalá el título de esta publicación fuera una realidad hoy.
Porque eso es lo que quiero yo y muchos pacientes con diabetes y sus familiares.
Desde hace mucho tiempo ya.

En Chile el GES (AUGE, como fue conocido al momento de su lanzamiento en el año 2005) es un plan de salud que busca entregar cobertura sanitaria a todas las personas que tienen alguna de las 80 patologías incluidas en él, esté el afiliado en el seguro público (FONASA) o privado (ISAPRES).
La diabetes, tanto tipo 1 como tipo 2, fue una de las primeras enfermedades incorporadas.

En junio de 2005 ya comenzamos hacer uso del derecho a tener nuestros insumos y prestaciones solo cancelando un copago mensual. Es una ley.
Al momento de su puesta en marcha, quienes fuimos diagnosticados con diabetes tipo 1 antes de 2005, y por consiguiente ya estábamos recibiendo tratamiento, teníamos una gran duda: al mirar las canastas veíamos que no se incluían algunas de las insulinas más modernas, y la cantidad de tiras reactivas para usar por día eran pocas, entonces temíamos que nos hicieran volver a tratamientos antiguos, que para muchos significarían un paso atrás en el manejo de su diabetes.
En mi caso, y en el muchos otros, eso no sucedió. Y poco a poco vimos que lo que en algún momento era un sueño, se hizo realidad. Ya no teníamos que destinar parte importante de nuestro presupuesto a cubrir lo básico de nuestro tratamiento.

Conforme pasó el tiempo, y con la revisión que se hace cada 3 años, nuevas patologías se sumaron y las mejoras en las canastas de diabetes fueron mínimas: la incorporación de los análogos de insulina solamente para diabetes tipo 1, por ejemplo.

En 2012 tuvimos una esperanza de algo más. Las Guías Clínicas para Diabetes tipo 1 del Ministerio de Salud incorporaban las bombas de insulina y el monitoreo continuo.
Guías Clínicas, actualizadas a 2013. En las página 25, 26, 27, 28 y en el Anexo 2 está el tema de las bombas de insulina.
http://web.minsal.cl/portal/url/item/b554e8e580878b63e04001011e017f1e.pdf

Pero a la hora de publicar el decreto de las prestaciones en julio de 2013, no estaban.

Acá está el listado de prestaciones específicas. Es un docuemento PDF. Pongan atención desde la página 70 a la 73.

http://web.minsal.cl/sites/default/files/files/LISTADOESPECIFICODEPRESTACIONES2013.pdf

Pueden ver lo que comentaba yo en la época.

Bomba de insulina y monitoreo continuo a la canasta GES de diabetes tipo 1.

Es que las guías son eso… Solo guías nos dijeron.

Así hoy, ante un universo posible de unos 13 mil pacientes con diabetes tipo 1 (sin considerar los tipo 2 que también podrían usarla) solo usamos bombas de insulina poco más de 500. Es que acceder a ella es costoso. Y su mantención mensual también. Estamos hablando que según modelo y marca, hay bombas de insulina de entre los 2 y los 5 millones de pesos, con un gasto de entre 100 y 450 mil pesos al mes aproximadamente. Y esa es una de las principales barreras que impiden su masificación, o por lo menos que personas que realmente la necesitan como indicación médica de primera opción puedan tenerla.

Si bien el sistema dista mucho de ser perfecto y funcionar como en el papel dice, uno de los problemas de los que de adolesce el GES es que debido al tiempo que pasa entre actualización y actualización, cuando se publica el nuevo decreto, ya se queda antiguo en el mismo momento de ser hecho público, porque algo nuevo ha salido. Y aunque podemos decir que no todo lo nuevo ha probado ser efectivo (o costo/efectivo como les gusta decir al quienes deciden estas cosas), con las bombas de insulina ya hay suficiente evidencia.
Pueden ver este estudio australiano que habla de la efectividad de las bombas de insulina en niños en el largo plazo http://www.diabetologia-journal.org/files/Johnson.pdf… No creo que la diabetes tipo 1 de los niños en Australia sea muy distinta a la de los chilenos…

Sin embargo, todavía hay esperanza que en la modificación que debe entrar en vigencia durante el 2016, algo positivo surja.

Hay dos caminos.
Para quienes hemos venido siguiendo los temas de salud pública, no es un misterio que durante la última parte del año pasado, Fonasa convocó a expertos (entre los que se encontraban sociedades científicas, profesionales y universidades) a reunirse en mesas de trabajo para discutir y consensuar propuestas para actualizar su plan que hoy incluye 4.217 prestaciones codificadas y valorizadas. Esas propuestas, una vez aprobadas por Fonasa, serían enviadas al Congreso de la Nación, en donde se someterán al juicio de los legisladores.

Por ejemplo quienes se han realizado el examen de monitoreo continuo lo saben. Deben pagarlo íntegramente, pues al no estar codificado por Fonasa, no hay reintegro de ninguna especie.

A principios de este año, las mesas entregaron sus sugerencias.

Y en marzo, me llegó la información que Fonasa ya había pedido a la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, que “codificara” las nuevas prestaciones solicitadas por los expertos. En el caso de la diabetes, se encontraban las bombas de insulina, la educación impartida por educadores en diabetes (enfermeras especialistas, por ahora) y zapatos para tratar pie diabético, entre otras más que no recuerdo bien.

A partir de ahí es que Fonasa envía al Congreso los argumentos para pedir las partidas de presupuesto para salud, que cubran esas prestaciones.

En el caso del GES, siempre nos dirán que los recursos son escasos, y siempre se argumenta que es mejor darle una cobertura básica a muchos que una muy exclusiva a unos pocos.
Eso es lo que se venía haciendo al aumentar el número de patologías cubiertas.

Pero el discurso cambió. Y no fueron pocas las oportunidades en que tanto la anterior Ministra de Salud, como la Directora de Fonasa manifestaron que más que buscar incorporar nuevas patologías al GES, en este período se pretendía mejorar y actualizar lo que ya existe.
Pueden ver de lo que hablo acá, en estas noticias.

http://www.latercera.com/noticia/nacional/2014/10/680-601501-9-presupuesto-2015-fonasa-busca-redisenar-plan-de-salud-y-elevar-coberturas-ges.shtml


http://diario.elmercurio.com/detalle/index.asp?id=%7Bf5272c43-ce1a-475d-a89d-ce4e4b019e54%7D


Y hace poco, el subsecretario de Salud dijo en una entrevista respecto de la próxima revisión del AUGE: “El trabajo que sí se está haciendo y que se va a ver reflejado en el próximo decreto es una revisión de las canastas de los problemas que ya están para armonizarlos y dar mejor garantía a algunas cosas que pudieron quedar falentes en el decreto anterior”.

http://diario.elmercurio.com/detalle/index.asp?id=%7B0b1fcfab-12fa-4f8c-9a42-c6d8577acbd8%7D

En palabras simples, podrían incluirse nuevas prestaciones, exámenes que requieran nuevas tecnologías o tratamientos, y medicamentos distintos a los que existían cuando se crearon las guías clínicas para atender cada enfermedad.

Yo me pregunto, cómo no van a entender que un infante de pocos meses de vida, como se ha visto, no puede controlar su diabetes tipo 1 correctamente con jeringas y lápices, porque su necesidad de dosificación de insulina solo puede ser satisfecha con una bomba de insulina. 
Cómo no van a entender que para una mujer que busca un embarazo también la bomba de insulina es lo ideal, por nombrar solo un par de ejemplos.

Las Guías Clínicas vigentes mencionan esos casos y más. Se los dejo acá:

  • Hipoglicemia recurrente e insensibilidad a la hipoglicemia.
  • Grandes fluctuaciones de la glicemia, ya que reduce variabilidad.
  • Mal control metabólico a pesar del tratamiento intensificado.
  • Complicaciones microvasculares o factores de riesgo para complicaciones macrovasculares.
  • Niños pequeños, requerimientos muy bajos de insulina difíciles de dosificar con jeringas.
  • Adolescentes con desórdenes alimentarios.
  • Síndrome del Amanecer.
  • Niños con fobias a las agujas.
  • Embarazadas, idealmente en la preconcepción y embarazo.
  • Tendencia a la cetocis.
  • Atletas competitivos.

 

Pero también me pregunto… ¿Qué pasa con los más de 500 pacientes que hemos hecho grandes esfuerzos para costear de nuestro bolsillo la bomba de insulina? ¿Saben las autoridades lo que queremos? ¿Por qué lo queremos?

No se trata de que nos sobre el dinero y no sepamos en qué gastarlo. Simple y sencillamente queremos cuidarnos para tratar de disminuir el riesgo de las complicaciones y así mejorar día a día nuestra calidad de vida.

Yo puedo dar mi testimonio y decirlo: Nunca he estado hospitalizado por nada que tenga que ver con mi diabetes luego del diagnóstico.
Y hoy le ahorro a la Isapre Vida Tres en que estoy afiliado la insulina basal y las jeringas o agujas para los lápices. Además que uso menos insulina que cuando usaba multidosis.
Yo me cuido, ahorrándole a mi isapre y al Estado finalmente muchos miles (millones) de pesos.

No parece justo.

Conversando con otros pacientes sentimos que algo hay que hacer. Que si no tenemos una asociación de pacientes que nos defienda o levante la voz en este y otros temas que nos afectan, entonces debemos hacerlo nosotros.
Cuando se viene pronto la discusión del próximo presupuesto en el Congreso, quizás es el momento que muchos en nuestra sociedad entiendan que pedir la bomba de insulina no es un capricho. Que habiendo sido favorecidos como patología en sus inicios, hoy no estamos recibiendo los tratamientos más modernos.

Hoy día, en el que el tema vuelve al tapete porque muchos están hablando del hijo de un jugador de fútbol profesional de Chile, que tiene diabetes tipo 1 y ya usa bomba de insulina, no puede ser que el dinero sea una barrera para poder optar a un tratamiento que ha demostrado con creces mejoras en el control de la diabetes de los pacientes que las usan. Los expertos lo dicen, muchos médicos lo avalan, quienes la usamos gozamos sus beneficios día a día… ¡Si hasta las Guías Clínicas las sugieren!
Si nos gusta mirar tanto lo que ocurre más allá de nuestras fronteras y en muchas materias llevamos el liderazgo, por qué no copiamos a Colombia o Argentina, por hablar de quienes tenemos más cerca, que ya tienen cobertura para la bomba de insulina.

Les pido estar atentos a las publicaciones que vayamos haciendo. Porque creo que llegó la hora de hacer ruido. Hemos sido muy pacientes como pacientes.

Porque la diabetes no discrimina, ni hay personas con diabetes de primera ni de segunda en ningún lugar de mundo, creo que es la hora de la Bomba De Insulina Al AUGE.

10 años del GES y hay cosas que no cambian



Algunos me dirán que me quejo de lleno. Otros, que soy un privilegiado inconformista.
La verdad es que no por estar afiliado a una isapre y recibir el derecho de usar el GES me voy a quedar callado como si todo fuera miel sobre hojuelas (miel… vaya! Mejor me pongo un poco de insulina para contrarrestarla en su efecto hiperglucémico).


Resulta que en estos días hemos visto una profusión de notas periodísticas que hablan de los 10 años del GES (antes conocido como Plan AUGE). Muchos dicen que si no lo tuviéramos estaríamos peor, que las listas de espera serían interminables, que ha ayudado a detectar precozmente algunos tipos de cánceres y que las 80 patologías hoy incluidas permiten a una parte muy importante de la población tener una cobertura que les garantiza un piso de tratamiento, que de otro modo sería muy difícil de tener. Las isapres, felices, pues solo 1 de cada cuatro afiliados lo usa… El resto, ganancia para ellos.


Si me han leído con detención a través de los años, verán que soy un agradecido del sistema. Pagar un porcentaje bastante bajo del total de una canasta mensual de prestaciones y medicamentos es una tremenda ayuda.

Eso es algo que no se puede negar, pero…


Llevamos 10 años, en los que no puedo cambiarme de isapre ni de farmacia.
Voy obligado a la farmacia que la Isapre designó para que retire mis medicamentos. El problema en la farmacia es básicamente uno: stock. No siempre está todo lo que necesito. La buena voluntad y el deseo de solucionar todo lo antes posible hace que siga yendo a la misma farmacia, el mismo local, donde ya me conocen, pero…



Cuando el problema tiene su origen en la isapre, no me aguanto.

Hoy fui a la farmacia Cruz Verde, porque mi isapre, Vida Tres, me dice que vaya allí.

Hoy fui a la farmacia a buscar mis tiras y lancetas, porque la insulina tiene otra fecha de retiro.

Y tenían mis insumos, pero…

Al ingresar los datos, mi receta no estaba cargada por la isapre.

La receta es la 2 de 6. Porque mis recetas tienen validez de 6 meses.

Y es curioso, porque esta receta fue entregada a la isapre el 8 de mayo pasado. Y fue entregada el 8 de mayo junto con la confirmación diagnóstica que ellos mismos me pidieron. Es decir, la Isapre necesitaba tener un papel, en donde la doctora GES que trabaja en un centro por ellos validado, tenía que confirmar que yo, después de 29 años, sigo teniendo diabetes tipo 1! Es decir… No me jodan!
Imagino que el sistema es tan torpe que no sabe que la diabetes tipo 1 (ni la tipo 2) tiene cura. A menos que se hayan quedado con el último estudio en ratones que se publicó la semana pasada.

El 13 de mayo fui a la farmacia a retirar los primeros insumos de este periodo, y no tuve problemas.

Y resulta que hoy, 30 de junio, la “receta no está cargada”.

¿Y qué pasa cuando uno se queja? En la farmacia hacen el reclamo por teléfono y reciben un “Que el cliente no se preocupe, en una hora estará lista y podrá retirar sus medicamentos”.


Lo siento. No puedo esperar una hora en la farmacia. Como el tiempo de todo el mundo, el mío es escaso y tengo muchas otras cosas que hacer.

Llego a casa y también hago el reclamo por teléfono. Se limitan a tomar mis datos y prometer un llamado de vuelta.
40 minutos después cumplen. Me dicen “ahora puede retirar sus medicamentos”. Nada más. Ah, muchas gracias.
Y cuál fue el problema pregunto yo. No saben. No hay más respuestas. “El Call Center no canaliza esos requerimientos”.


¿Quién me asegura que el próximo mes mi receta estará cargada? ¿Por qué el mismo problema se repite con frecuencia? ¿Por qué la isapre dispone de mi tiempo, como si no valiera nada? ¿Por qué no recibo ni siquiera un “disculpe Señor González, haremos lo que podamos para que no se repita en inconveniente”?
 ¿Por qué tengo que seguir aguantando cosas así?


Ah… Ya me acordé. Porque tengo diabetes tipo 1 y soy un cliente cautivo, y para mi FONASA no es alternativa…



Diez años del GES… Y seguimos con los mismos problemas desde el día uno.

ACTUALIZACIÓN, miércoles 1 de junio de 2015.

Publiqué este texto en la Fan Page de Isapre Vida Tres en Facebook. Ahí me pidieron mis datos personales para responderme.
Y esto me llega hoy:

Respuesta de la Isapre Vida Tres vía mensaje en Facebook:

“Estimado Marcelo, de acuerdo a sus observaciones, nuestra área encargada nos informa lo siguiente: Al ser DM1 y paciente crónico tiene la obligación de presentar a lo menos cada 6 meses una receta medica o un antecedente medico que compruebe que esta en tratamiento medico.
Respecto a la entrega de insumos o medicamentos a distinta fecha radica en que los vencimientos son dispares por la cantidad que instruye el medico en su receta, en el caso de las insulinas dependiendo de las unidades internacionales asignadas es el periodos que va a durar, o sea 30, 35, 40, 50 100 días… etc… lo mismo ocurre con los insumos no siempre terminaran una misma fecha.
Cuando despacha la receta la farmacia puede entregar un listado con los próximos vencimientos de medicamentos de esa manera el afiliado puede tener claro que día puede retirar la próxima oportunidad.
Saludos Cordiales. ^PG”

Mi respuesta:

Que lamentable respuesta. No me dicen nada nuevo.
En mi escrito menciono claramente que presenté el 8 de mayo (poco más de un mes y medio, no 6 meses) lo que me pidieron: la receta emitida por la doctora asignada y la “confirmación diagnóstica”… Como si la diabetes tuviera cura…
No me expliquen lo de las insulinas y las UI porque llevo usándolas 29 años… Y bastante se al respecto.
Siempre pido la fecha de mi próximo retiro. Por eso voy cuando corresponde, como ayer… ¿Y qué pasó? La receta NO ESTABA CARGADA. ¿De qué me sirve pedir en la farmacia la fecha de mi próximo retiro, marcarlo en la agenda, ir al local el día que corresponde si la ISAPRE NO CARGÓ la receta?
Por respuestas como estas es que ustedes se ganan el desprecio de los afiliados que como yo, somos cautivos.
Parece que no solo voy a tener que pedir la fecha de retiro de mis insumos, si no que también deberé ir el día antes a una sucursal (porque en el Call Center no tienen la respuesta) para confirmar que la receta esté cargada. ¿O no? Eso es lo que quiero saber.

Marcelo González Guzmán.
www.midiabetes.cl

Respuesta de ellos otra vez… Ahora escriben mal ni nombre 😉

Macrelo, nuestra área encargada nos indicó dicha información, si necesita una respuesta más formal, puede realizar los reclamos en nuestras sucursales por escrito.
Saludos. ^PG

Bomba de insulina y monitoreo continuo a la canasta GES de diabetes tipo 1.

Bombas

Ya lo escribí antes y lo repito. Las redes sociales sirven para algo más que comentar el reality de turno.
Y la respuesta que conseguí por parte de los organismos competentes luego de hacer las preguntas apropiadas me lo reafirma.

Ya lo habíamos visto en el último Congreso de la Sociedad Chilena de Endocrinología y Diabetes de noviembre pasado en Antofagasta. 
La Dra. Francisca Ugarte presentó un resumen con las principales novedades que incluían la nueva Guía Clínica AUGE Diabetes Mellitus tipo 1. En su elaboración participaron destacados profesionales sanitarios e instituciones ligadas al tema.

Uno de los temas era la incorporación de la terapia con bomba de insulina y el monitoreo continuo de glucosa como parte del tratamiento. Eso sí, bajo condiciones claramente definidas en los protocolos.

Más que los detalles de cómo sería el procedimiento para la instalación de una micro infusora de insulina en el paciente, la pregunta que terminó instalándose al finalizar el panel en aquella oportunidad era cuándo sería realidad todo lo que veíamos como un tremendo avance. Pues bien, había que esperar a que primero se publicaran y de ahí que FONASA incorporara las nuevas prestaciones a su codificación.
Hace un par de semanas, revisando como hago siempre el sitio del Ministerio de Salud, me encontré con que las guías ya habían sido publicadas en diciembre del año pasado.
Y ahí, en las páginas 26 a la 31, como se dijo en el Congreso de la SOCHED está considerada la bomba y el monitoreo. Pueden leer y descargar el documento PDF acá.

Córcholis! Díjeme a mi mismo… ¿Qué pasa ahora? ¿Qué significa esta publicación? Dice que fue publicada en diciembre del año pasado… Entonces… ¿Cuándo podremos, junto con nuestros médicos, exigir que esto sea realidad?

 ¿A quién le pregunto? ¿A mi isapre, a mi médico, al Ministerio de Salud?..

Y vaya! Tenía frente a mi al destinatario de la interrogante.
Hacía poco había visto un par de twitts de FONASA y SALUD RESPONDE, cuentas oficiales en la plataforma de microblogs Twitter para comunicarse y resolver dudas.
Entonces, yo que me considero un e-paciente, un paciente empoderado gracias a las redes sociales, y con el ánimo de salir de dudas y poder comunicar aquello a todos quienes me siguen, pregunté vía twitter simultáneamente a FONASA y SALUD RESPONDE, quienes aparecen como los primeros en la cadena de instituciones que pueden dilucidar una consulta de este tipo.
Y vía twitter SALUD RESPONDE fue el primero en responder. Bueno, su respuesta no me gustó mucho pues lo que respondió fue que mejor llamara a su plataforma telefónica, al 600 360 7777…
Ok. No estaba para discutir así que lo hice.
Me atendieron muy amablemente. Como la pregunta era compleja de contestar (“Veo las guías clínicas de DM1 en el sitio del MINSAL y aparece la bomba de insulina… Me la cubrirán?”) me derivaron con alguien más calificado. 
El enfermero que me atendió sabía bastante bien la legislación vigente, pues lo primero que me dijo fue que “las guías son sugerencias y luego de la publicación de las mismas deben ser refrendadas en un Listado de Prestaciones Específicas”, que es un anexo del decreto del GES. Me dijo donde buscarlo en el sitio del Minsal y lo encontré fácilmente. Acá pueden verlo. Es un documento PDF también. Comprobé yo mismo que desde la página 61 a la 64 están las prestaciones vigentes para Diabetes Mellitus Tipo 1, en donde todavía no aparece el tema de las bombas y monitoreo continuo.

Entonces la primera respuesta es: mientras no aparezca en el Listado de Prestaciones Específicas la bomba de insulina no está cubierta, por lo tanto no se puede exigir.

¿Y cuándo se podrá exigir? pregunté de vuelta. Y el enfermero, al otro lado de la línea, fue muy honesto para decirme que esa pregunta era difícil de contestar, pero que hay plazos legales que deben cumplirse y que si bien él no manejaba esa información en ese momento, pensaba que quizás hacia fines de este año o durante el próximo.

No terminaba de agradecerle la excelente atención vía telefónica, que por lo menos me hacía quedar un poco más conforme en términos de saber plazos, cuando me llega la respuesta de FONASA vía twitter…
Ellos me decían que dado mi interés y la complejidad del tema me responderían al cabo de unos días en un mail con más información. Recuerden que twitter permite sólo 140 caracteres por publicación y esto iba para largo parece 😉

Pero ante mi sorpresa… así lo hicieron.
 Uno tiene la idea que todos los organismos del Estado son unos mastodontes burocráticos para moverse y responder frente a una consulta. Ha habido tan malas experiencias que se confía poco. Pero puedo dar fe, que al menos a mi me dejaron satisfecho con la respuesta y los plazos que se tomaron para darla.

Lo primero que aclara FONASA es que el infusor de insulina es un dispositivo médico, y como tal no está sujeto a codificación en los Aranceles de FONASA, ya que sólo se codifican prestaciones y prótesis, no insumos ni medicamentos. Entonces hablar que “estamos esperando que FONASA codifiqué la bomba” no es correcto. 

Por otro lado, me informan en el mail que efectivamente el Ministerio de Salud está llevando a cabo la actualización del GES (bueno, eso ya lo sabía), y que es un proceso que se realiza cada 3 años con el fin de estudiar mejoras que sean factibles de garantizar en el plan.
 Ahí es donde aparece el análisis de la bomba de infusión de insulina (recomendado por la evidencia científica) como posibilidad de ser garantizado, considerando entre otras variables la disponibilidad en el mercado y los recursos monetarios factibles de destinar para dicho fin.  

Claro, acá aparece el Ministerio de Hacienda al baile, pues son ellos, los que en base a la Ley de Presupuesto, se ponen con los fondos que se necesitan para financiar las prestaciones.

 El mail de FONASA es claro. Dicen que no todo lo incorporado (recomendado) en una Guía Clínica es garantizable, pues hay muchas variables a considerar, incluidas el total de las patologías cubiertas… Pero que si finalmente, luego de toda la revisión la bomba de insulina “es priorizada dentro de las mejoras para el conjunto de los problemas de salud AUGE, en julio de 2013 será posible contar con la garantía explícita de este dispositivo para el tratamiento de la Diabetes Mellitus 1”. Y es que en esa fecha entraría en vigencia en nuevo Decreto GES, que como hemos visto establecería la ampliación y/o modificación de las garantías actuales.

Entonces, más claro ponerle agua 😉

Las Guías Clínicas son sugerencias. Lo que vale finalmente es lo que parece publicado en el Decreto GES, el listado de prestaciones específicas.
Hoy la bomba de insulina y el monitoreo continuo están en las guías validadas y publicadas en diciembre de 2011, pero no están en las prestaciones todavía. Y el plazo para su posible incorporación vence en julio de 2013.

Es decir, no nos queda más que esperar no sólo a que el tiempo pase, si no que también que las autoridades que deben evaluar todos los antecedentes consideren que una terapia que en el presente aparece como más costosa que cualquiera otra, bien utilizada representa una disminución notable de las posibles complicaciones en el largo plazo. Y ahí estará el ahorro económico.

Hemos sido pacientes desde nuestro diagnóstico. Supongo que lo podemos ser por poco más de 12 meses. Y llegado el momento, preguntaremos en qué va el trámite.

A eso me comprometo y cuento con el aliado de las redes sociales 🙂