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El monitoreo continuo Guardian Connect ya está en Chile.

Guardian Connect
Tal y como fue anunciado en un comunicado de prensa de la compañía en julio del año pasado, el monitoreo continuo Guardian Connect de Medtronic ya está en Latinoamérica, específicamente en Chile.

El Guardian Connect es el primer monitoreo de Medtronic que cuenta con una aplicación de la compañía para visualizar las glicemias y su tendencia en tiempo real  en un dispositivo móvil, como un iPhone o iPod Touch. Además permite que 5 usuarios puedan recibir o consultar remotamente la información que lleva el paciente, gracias al software CareLink.

El Guardian Connect se compone de 3 partes: sensor, transmisor y aplicación para el dispositivo móvil.
El sensor Enlite es el mismo que usamos ahora con los otros sistemas de Medtronic, y mide continuamente los valores de glucosa. El sensor se comunica con el transmisor (con las iniciales GC en su cubierta), que envía las lecturas automáticamente al teléfono vía Bluetooth cada 5 minutos. Tiene la opción de transferir automáticamente los datos al software CareLink en la nube, desde donde se pueden compartir las mediciones en tiempo real con familiares, cuidadores o amigos. Lo mismo ocurre con las alertas de glicemia baja, que serán recibidas por todos, incluso como un SMS si es configurado.

Estamos comenzando la evaluación del dispositivo para publicar nuestras impresiones más detalladas en un próximo MiDiabetes Lo Prueba,  pero les podemos adelantar que es posible configurar alertas de tendencia de glicemia alta y baja de forma muy sencilla, para luego recibir esos avisos cuando la situación se aproxime. A través del software Carelink es posible visualizar los patrones diarios, evaluar y hacer ajustes en el tratamiento si fuera necesario.

La aplicación tiene un diseño muy limpio, intuitivo y fácil de entender, con íconos sencillos para realizar un registro personalizado de actividades como ejercicio, dosis de insulina, ingesta  de comida y otros.

Para más información sobre precios y forma de venta en Chile, comunicarse directamente con Medtronic en el siguiente enlace:

http://medtronic.co1.qualtrics.com/jfe3/form/SV_3C1BagWIRH9mLBj

Abbott presenta oficialmente el FreeStyle Libre en Chile.

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En un encuentro que convocó a profesionales de la salud de todo Chile además de pacientes y altos ejecutivos de Abbott Cono Sur, la farmacéutica presentó oficialmente el esperado FreeStyle Libre, definido por ellos mismos como un monitoreo de glucosa flash.

Y decimos oficialmente pues ya está siendo comercializado desde principios de julio pasado, exclusivamente en la sede de la Fundación Diabetes Juvenil de Chile.

Nuestro país junto con Brasil ostentan el ser los únicos países en toda América en tenerlo disponible para la comunidad de pacientes.

La jornada contó con la participación de la destacada médico colombiana  Dra. Ana María Gómez, quien realizó una conferencia sobre Variabilidad Glicémica.

Y es que con el advenimiento de las nuevas tecnologías, este tema ha ido cobrando cada vez más importancia, pues ha sido justamente el monitoreo continuo el que ha puesto en evidencia algo que intuíamos y ya muchos estudios confirman: la hemoglobina glicosilada no debería ser el único parámetro a considerar a la hora de evaluar el “buen” control de una persona con diabetes, considerando que es un promedio, puede ser el resultado de una alta variabilidad glicémica. Además, hoy se sabe que una alta variabilidad glicémica está asociada a mayor riesgo de hipoglicemia y complicaciones micro y  macrovasculares.

Entonces, ¿cómo disminuir esa variabilidad? ¿Cómo mirar la “película” completa y no solo una foto? ¿Cómo planificar lo que se viene si no se tiene una bola de cristal?

Este tipo de monitoreo, el FreeStyle Libre, es una de las respuestas.

El FreeStyle Libre es una conjunción entre lo mejor de sus glucómetros y el excelente pero frustrado Navigator, el monitoreo continuo de Abbott que hace unos años prometía ser el gold estándar de la industria, pero que por su alto costo se dejó de producir.

Abbott ha sido el pionero en variados  aspectos del control de la diabetes. Abbott fue el primero en bajar el tamaño de la muestra de sangre a 0,3 microlitros. Fue el primero en envasar las cintas individualmente, en sus foils de aluminio. Fue el primero en poner una calculadora de bolo dentro del un glucómetro (en el FreeStyle InsuLinx) entre otras cosas… Y ahora es el primero en esta nueva categoría: la medición flash de glucosa, o medición a demanda, sin pinchazos en los dedos.

La verdad sea dicha. Cuando un producto ha sido tan esperado y hemos leído mucho sobre él, es poco lo “nuevo” que nos pueden contar de él. Es decir… Llevamos casi 2 años desde que fue lanzado en algunos países de Europa, y gracias a muchas personas que compartieron sus experiencia en las redes sociales, especialmente nuestros amigos blogueros, sabemos ya bastantes detalles que ahora solo deben ser comprobados con la experiencia personal.
FreeStyle Libre
“Ya puedes hacerlo sin pinchazos”

La mayor duda es que justamente esta promesa del fin de los pinchazos de las glicemias capilares se cumpla. Por todo lo sabido, creemos está lejos todavía de ser una realidad absoluta, por lo menos para un porcentaje no menor de usuarios.

Además, con esta advertencia en letra pequeña nos queda claro de qué van las cosas:
“Será necesario realizar una prueba de punción digital con un sistema de control de glucosa en sangre cuando los niveles de glucosa cambien rápidamente, si los niveles de glucosa en líquido intersticial no reflejan con exactitud los niveles de glucosa en sangre, si el sistema informa de hipoglicemia o hipoglicemia inminente, o si los síntomas no se corresponden con las lecturas del sistema”, dicen en la web oficial.

Sensores con fallas, sensores excelentes, adhesivos que no funcionan, o funcionan muy bien. Unos lo aman, otro no tanto 😉
No resulta fácil generalizar cuando hay opiniones en muchos sentidos.

Para recordar.
El FreeStyle Libre consta de dos partes: un sensor con un filamento de 5 mm que se inserta bajo la piel, y un lector. Cada sensor viene calibrado de fábrica, por lote, por lo que no necesita calibración alguna por parte del usuario. Y cada sensor tiene una duración de hasta 14 días. Y digo “hasta”, pues no son pocos los pacientes que reportan duraciones menores.

El lector además posee un puerto de tiras reactivas, con lo que puede ser usado para medir glucosa capilar y también cetonas en sangre, igual que el glucómetro FreeStylie Optium Neo.
A diferencia del modelo que se comercializa en Europa, por ahora el FreeStyle Libre que se vende en Chile no tiene la calculadora de bolo de insulina, opción que no se descarta incorporar en el futuro, vía software.

Con un precio de $45.000 el lector y $45.000 cada sensor, celebramos la llegada de este nuevo producto que acerca un poco más la monitorización con más datos a un grupo amplio de pacientes que lo esperaba.

Para más información, pueden visitar el sitio web oficial. FreeStyle Libre Chile.

El FreeStyle Libre de Abbott ya se vende en Chile.

Hace casi un mes que está disponible en el mercado nacional el FreeStyle Libre de Abbott, un monitoreo flash de glucosa como el mismo laboratorio define.

A casi dos años desde que fuera lanzado en algunos países de Europa, los pacientes chilenos cuentan con una alternativa para mejorar su control glicémico.

FreeStyle Libre

El FreeStyle Libre consta de dos partes:
A.- Un sensor, del diámetro aproximado de una moneda de $500. Este sensor es un filamento muy fino de 5 mm, que se inserta por debajo de la piel  y se pone en la parte posterior del brazo. El sensor registra día y noche los valores de glucosa.
B.- Y un lector, que a modo de escáner, permite registrar las glucosa del momento.  Para ello, basta acercar el lector al sensor. Luego de un segundo, incluso a través de la ropa, se obtiene el valor de la glucosa. Y lo más relevante, conocer la tendencia hacia donde se moverá la glicemia, lo que permite tomar decisiones más informadas.

Cada vez que se escanea se obtiene el valor de la glucosa del momento, flecha con tendencia para saber en qué dirección se mueve la glucosa y una curva con las últimas 8 horas de mediciones.

Una de las características que más ha llamado la atención es sin duda el hecho que el sensor no necesita calibrarse con una glicemia capilar. Es decir, no hay que pinchar los dedos, pues los sensores vienen calibrados de fábrica. Solo se recomienda una glucemia capilar como doble chequeo en caso de hipo o de sentir síntomas que no se condicen con los valores que vemos en pantalla.

FreeStyle Libre ya disponible en Chile

Sin presencia en ninguna canasta GES todavía y de venta libre, por ahora solo puede ser adquirido en la Fundación Diabetes Juvenil de Chile a un precio de $45.000 el lector y $45.000 cada sensor.

Para más información visiten: http://www.freestyle.cl/libre/index.html

Mi hemoglobina glicosilada: de 12.4 a 5.8%.



En agosto de 1994 yo tenía 8 años con diabetes y 12.4% de hemoglobina glicosilada (HbA1c). Tuve que conocer a quien sería mi esposa y madre de mi hijo para darme cuenta lo mal controlado que estaba. 


21 años después seguimos más juntos que nunca con Tamara, mi hijo tiene 17, pero ya no tengo 12.4% de HbA1c.
¿Cómo es posible que en 8 años desde que fui diagnosticado con diabetes tipo 1 nunca me pidieron una HbA1c?
 Eran otros tiempos… No había tanta información… Que yo no supiera quizás podía justificarse, pero ¿y los médicos?

21 años después tengo, por segunda vez, 5.8%.

Si bien es cierto que mantengo HbA1c bajo 6.6 desde 1995, luego que me apliqué, que me involucré activamente en el control de mi diabetes, está cifra de 5.8% debe ser de las que me tiene más contento. 
Y no necesariamente porque sea la más baja, si no porque es el resultado de un trabajo muy minucioso.

La gente que no me conoce lo suficiente suele decir con la primera información: “Ah… Es que tú usas bomba, por eso tienes esa hemoglobina glicosilada”.


La verdad sea dicha: tengo hemoglobina glicosilada bajo 6.6% desde 1995, usando insulina cristalina y NPH, con lápices y jeringas, con unas 4 o más mediciones de glucemia al día.

Yo comencé usar la bomba de infusión de insulina en noviembre de 2006. En ese momento yo tenía 6.1% de HbA1c.
Y lo que más recuerdo cuando se presentaron las bombas de insulina en Chile, fue lo que me dijo Mieco Hashimoto, Enfermera Educadora en Diabetes de Medtronic (que vino a dar una conferencia): “Marcelo, la bomba no va a mejorar mucho tu HbA1c, pues ese valor ya está bien. Lo que puede hacer es mejorar tu calidad de vida. Hará que el resultado de tu HbA1c sea consecuencia de un mejor control glucémico, con menos variación, menos altas y bajas seguidas, con más estabilidad”.
 Y tenía toda la razón.

Mi anterior 5.8% fue producto del uso del Monitoreo Continuo Dexcom. Con él aprendí muchas cosas.
 Y este 5.8%, debo atribuirlo en gran medida al uso de la bomba de insulina MiniMed 640G, de Medtronic.
 Porque antes de ella estaba en 6.1. Pero venía con muchas hipos largas… Sostenidas por la noche. Lo que me llevaba a comer para compensarlas y se me pasaba un poco la mano. Inestabilidad glucémica era la constante. Es que también había dejado de usar el Dexcom.


Pero tampoco nos engañemos.
Cuando uno inicia un tratamiento nuevo, o da un paso adelante en el que ya tenía, hay una motivación extra que nos puede llevar a tener buenos resultados, con cierta seguridad. 

Estoy usando una bomba nueva, quiero sacarle el mayor partido, me aplico, aprendo harto, estoy atento, me controlo más, me fijo muy bien en lo que como, hago un buen conteo de hidratos de carbono… Y zas! Los resultados llegan. 
Es que hay que ser rigurosos.


Pero… No podemos negar que la tecnología ayuda.

Si hasta he bajado tres kilos sin hacer ejercicio extra! 

La tecnología Smart Guard de la nueva bomba de insulina MiniMed 640G funciona. A mi me funciona!
 Yo era un poco escéptico al respecto. Los sensores de Medtronic no tienen tan buen resultado como los de Dexcom, eso es un hecho científicamente comprobado. Además, la forma de aplicarlos, muy traumática a mi juicio, tampoco ayuda mucho.


Pero me acostumbré. Porque me di el trabajo de ser paciente y de encontrar la zona en mi abdomen en donde funcionan mejor. Y estoy obteniendo muy buenos resultados.

Además, con una variabilidad glucémica reducida (no hay tantos altos ni bajos), el sensor anda más preciso.



Debo agradecer la fortuna de vivir en esta época y también tener la oportunidad de usar esta tecnología hoy. 


Pero siempre con la esperanza de que lo mejor está por venir.

¿Cuánto marcará mi próxima HbA1c? Espero que menos de 5.8%.

¿Por qué unos sí y otros no?



Ayer me llegaba este mensaje que compartí con todos en el muro de MiDiabetes en Facebook.

“Hola Marcelo.
No se si a través de tu Facebook alguien me pueda ayudar.
Soy paciente del Hospital Barros Luco y me atiendo por el GES.
Hace más de 2 meses uso bomba de insulina, por lo que mi médico GES solicitó a la farmacia del hospital que por favor me compraran insulina NOVORAPID o HUMALOG, en vez de Apidra, para mi bomba.
Llevaba 2 meses esperando respuesta de la farmacia, llamando todas las semanas. 
La semana pasada me informaron que le devolvieron la receta a mi médico porque no pueden comprarla.
¿Qué puedo hacer? ¿Puedo solicitar Fonasa, al mismo GES o a la Superintendencia de Salud que me den este tipo de insulina? 
El doctor me dijo que a otros dos pacientes del hospital sí les dan la que ellos necesitan. 
Necesito que alguien me guíe porfa.
Mil gracias!”

Aclaremos algunas cosas para quienes no lo saben.


La petición que hace esta paciente no es antojadiza.
Está comprobado, y hay estudios que lo confirman (pueden ver uno aquí), que la insulina Apidra puede puede cristalizar en las bombas de insulina de Medtronic, por lo que no se recomienda su uso.
Cristalizar no significa que se transforme en granitos como la arena de la playa, no. En este caso lo que le ocurre en que se pone gelatinosa, con el riesgo de obstruir la cánula y provocar una cetoacidosis si el paciente no se da cuenta.



Por otro lado, podemos cuestionar el por qué una paciente del sistema público tiene una bomba puesta… Aunque no esté incluida en la canasta de prestaciones.


Y las razones que justifican esa decisión no faltan.
Como ella misma nos cuenta, lo hizo por querer estar mejor controlada, porque ya tiene un daño renal y una retinopatía, por lo que quiere evitar o prevenir daños futuros, y además porque está planificando un embarazo.


Razones que compartimos la mayoría de las casi 500 personas que usamos bombas de infusión de insulina en Chile.


Ella, al igual que muchos de nosotros, también se controla en forma particular, porque sabemos que los 10 o 15 minutos de la consulta del GES no son suficientes, y esto no es culpa de los facultativos.


Cuando el médico que la atiende en el hospital la vio llegar con la bomba lo primero que le dijo fue: “Chiquilla… La Apidra que te entregan acá no te sirve para tu bomba. Vamos a hablar con la enfermera, porque se que acá hay por lo menos 2 pacientes con bomba infusora a quienes la farmacia les da la insulina que requieren”.



Y la respuesta que le dieron fue un no.


Desde la ignorancia de quien se atiende en el sistema privado pregunto ¿por qué unos sí y otros no? ¿Acaso las razones no son las mismas? ¿Acaso la evidencia no es la misma?


Acaso la paciente no le está ahorrando al hospital ahora, en el corto plazo, el uso de más unidades de insulina en total, ahorrando el uso de una insulina de acción basal, ahorrando la entrega de jeringas o agujas para insulina, porque ella de su bolsillo ya pagó la bomba y paga los insumos mensuales que su mantención requiere?


¿Por qué unos sí y otros no?

Si además, cuidándose como lo está haciendo ahora, está previniendo las temidas complicaciones de la diabetes que al Estado de Chile le cuestan millones cada año… ¿O prefieren a alguien que termine amputado, dializado o con falla renal y que finalmente requiera un transplante?



Hay cosas que quizás para la lógica de la burocracia del abastecimiento hospitalario tienen explicación. Pero esa lógica se hace trizas cuando hablamos de la salud de un ser humano, de cualquier ser humano…

O tiene lógica que en la farmacia de un hospital público el día del retiro programado de la insulina le digan al paciente: “Mmmm… Hoy no tenemos insulina… Venga mañana, o mejor pasado mañana, a ver si llegó”, cuando nosotros, los pacientes que dependemos de la insulina para vivir, la necesitamos hoy y no mañana, porque con diabetes no podemos esperar.


Y ahí está al absurdo de los plazos que se dan los entes involucrados para responder un reclamo: 15 días hábiles o dos meses como en este caso. ¿Y mientras? ¿Qué pasa? No queda más que apelar a las redes solidarias o simplemente extremar el presupuesto y comprar en una cadena de farmacias, al precio de las cadenas de farmacias, lo que que necesitamos.



Y si además, la diferencia de precios de los análogos de insulina es marginal, entonces…

¿Por qué unos sí y otros no?

FreeStyle Libre de Abbott, un objeto de deseo?




La información fluye y no estamos al margen de lo que ocurre en el mundo de la diabetes.


Cuando fui diagnosticado hace 28 años, enterarnos de algún avance tomaba tanto tiempo que incluso no llegábamos a usarlo cuando aparecía uno mejor.


Hoy, en un mundo globalizado, eso es imposible.


Sin embargo, todavía debemos enfrentar muchas barreras para llegar a la meta y poder tener a nuestro alcance aquel ansiado gadget que hará el control de nuestra diabetes menos complicado. 


Estrategias de marketing, tamaño de los mercados, barreras arancelarias y aduaneras, y hasta razones políticas pueden hacer que nuestros deseos se vean frustrados.



Chile ofrece condiciones muy favorables para la llegada de nuevos dispositivos y medicamentos. Nuestro país no cuenta con una agencia de medicamentos que ponga especial acento en filtrar lo que entra o no. Los tramites no son tan engorrosos y lo que en otros países puede tardar años, acá solo toma unos meses.

Y eso es malo y es bueno. Pueden entrar algunas cosas de dudoso origen o calidad, pero por otro lado podemos tener lo último en tecnología. Y como ejemplo de esto último les menciono la Bomba Paradigm Veo, la que asociada a monitoreo continuo detiene la infusión de insulina. Lanzada en 2009 en Europa, a los pocos meses ya la teníamos en Chile, mientras que en USA recién se autorizó su comercialización en octubre de 2013, 4 años después.



Hago este preámbulo para contextualizar un poco lo que ha pasado con el FreeStyle Libre de Abbott, qué quiérase o no, ha llenado de “ambición” a quienes estamos conectados a las redes sociales y vemos en este tipo de aparatos la posibilidad cierta de tener un mejor control. 
Y atención, que esto ha ocurrido antes de su lanzamiento oficial.


¿Y por qué a ocurrido?



El FreeStyle Libre se posiciona como un Sistema de Monitoreo de Glucosa Flash, el cual mediante un dispositivo que escanea un sensor que tiene un pequeño filamento de 4 mm bajo la piel entrega la información del nivel de glucosa sin necesidad de pinchar los dedos.



Las razones del revuelo creo que se desprenden de lo que ha deslizado Abbott en las presentaciones que viene realizando desde el año pasado.



Primero, el sensor que va bajo la piel no necesita ser calibrado con un pinchazo en el dedo, como ocurre con los monitores continuos de Dexcom y de Medtronic (ambos exigen calibración cada 12 horas con glicemias capilares).

Segundo, el sensor tiene una duración de 14 días! El doble que lo que dura Dexcom (Medtronic alcanza los 6).



Y tercero, lo que detiene a muchos en el deseo de usar los medidores continuos: el costo, que Abbott parece minimizar.
 Se habla en Europa de 60 euros la caja de dos sensores; es decir 30 euros cada sensor, o sea 15 euros la semana de sensor. Por la información que manejo Dexcom cuesta algo así como 87 euros por los 7 días y Medtronic 80 por 6 días.


Si bien es cierto esto no pone a FreeStyle Libre al alcance de todos, si lo acerca bastante más a algunos presupuestos. Y muchos pacientes para los que la respuesta era “no” por el precio, hoy seguramente se lo pensarán dos veces al considerar incorporar el monitoreo continuo en su terapia, pues nada más comenzar a usarlo ya se empiezan a disfrutar los beneficios que reporta.



Y así, poco a poco, y gracias a las redes sociales y la generosidad de quienes ya lo están usando para compartir sus experiencias, nos hemos ido enterando de la precisión en las mediciones, de la efectividad en los parámetros durante los 14 días, de la simplicidad de uso, y también de lo poco o de lo mucho que dura el adhesivo del sensor y los refuerzos a los que algunos han recurrido.



Frente a tanta información y comentario lo único que queremos es probarlo ya!



¿Más de lo mismo o una revolución?


Estando en el Congreso de la EASD 2014 de Viena hace un par de semanas pude ver que en general los stands den la zona de la industria mostraban más de lo mismo: glucómetros con nuevos diseños de interfaces para el usuario, nuevos softwares para recopilar los datos que verá el médico y le ayudarán a hacer los ajustes en nuestros tratamientos, nuevas mezclas de insulinas, de incretinas y así… 
La “novedad” era poca.
Entonces Abbott, con su tecnología “flash”, sin calibración, rompió esos esquemas. Tanto que el simposio de presentación tuvo un lleno completo (yo no pude entrar) y en su stand solo se veía “Libre”.

La sensación era la de una “revolución”.




¿Qué esperamos?



La información oficial habla de que FreeStyle Libre se venderá en una primera etapa en 7 países europeos. Y no hay más.

Pero en un mundo globalizado, donde para algunos es factible viajar o pedir a conocidos o amigos que traigan el encargo hasta nuestros países, pero para otros eso resulta imposible, necesitamos que una compañía como Abbott siga apostando por mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes, poniendo a disposición de la mayor cantidad de países posibles su nueva tecnología, como es el FreeStyle Libre.


Me provoca mucha sorpresa ver como otras compañía dedicadas a la medición de glucemia capilar cuentan con glucóemtros de alta gama (con calculadora de bolo de insulina y otras prestaciones, los vi en Viena y basta una vuelta por sus sitios web corporativos para conocerlos) pero se quedan en los mercados donde supongo les resulta más rentable.



El camino que ha trazado Abbott en Chile lo veo muy claro: hoy en el país tenemos lo último en glucómetros, los de mayor desarrollo tecnológico (FreeStyle InsuLinx y FreeStyle Neo)… 
Entonces, ¿por qué no deberíamos tener FreeStyle Libre?



Pero atentos, porque en estos momentos, mientras escribo este post, todavía no se ha vendido oficialmente una unidad de FreeStyle Libre en el mundo mundial… y muchos seguimos hablando de él como un objeto de deseo. ;)