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21.11.2011. Por Marcelo González.
Botellas desechables llenas de jeringas usadas y sumergidas en cloro. Esa es la forma en que algunos desechamos los elementos cortopunzantes que quedan después de nuestro tratamiento. Llevo años haciéndolo. Llevo años preguntando acá en Chile, en dónde debo botar estos elementos… Y la respuesta es… a la basura común.
Ufff! En esta sociedad que hemos construido, en donde un número importante de compatriotas se ganan la vida con mucho esfuerzo hurgando y reciclando lo que botamos, buscando en nuestra basura algo que les sirva, con todos los riesgos que eso implica, pensar un poco en su seguridad y en la de todos no estaría nada de mal. Pensar en evitar que alguien "recicle" nuestras jeringas de hecho estaría muy bien!
Y para eso está hecho el BD Safe-Clip. Un pequeño aparato (8 cm de largo, 2 de alto y 1,5 de ancho) que cumple con la misión de cortar las agujas de las jeringas y los lápices de insulina, en forma segura y fácil.
El BD Safe-Clip está construido en plástico y la zona que corta las agujas es metálica. Funciona como un alicates, pero como corchetera de bolsillo.
Al poner la aguja en el orificio indicado, basta presionar un poco, con casi nada de esfuerzo, como si se cerrara, para que la aguja sea cortada y quede dentro del BD Safe-Clip.
Es liviano y fácil de transportar dentro del bolso con otros accesorios usados en el tratamiento.
El BD Safe-Clip está diseñado para usar cortando agujas de 4 mm. hasta 12.7 mm., y de 28G hasta 32G.
Soporta más o menos 1.500 agujas en su interior. Con cuatro inyecciones al día, usando una jeringa o aguja cada vez, podría durarles más o menos un año. Cuando está lleno, se descarta por completo.
No está indicado para cortar lancetas.
El precio sugerido a público en Chile es de $3.200 aproximados. Por ahora sólo está a la venta en la Fundación Diabetes Juvenil de Chile.
Ver una completa galería de fotos acá.
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