MiDiabetes lo prueba

Bomba de insulina MiniMed 780G, o de cómo la tecnología me ayudó a dormir sin miedo.

Así, tal cual.

Quizá suene demasiado fuerte, pero luego de 34 años con diabetes tipo 1 siento que por primera vez puedo dormir sin miedo. Sin miedo a alarmas nocturnas, sin miedo a tener una hipoglicemia severa… y no despertar más.

El 13 de enero de 2021 ya se marcó entre las fechas más importantes de mi vida.
Ese día comencé a usar la nueva bomba MiniMed 780G de Medtronic, que está disponible acá en Chile desde mediados de diciembre del año pasado.

Al despertar la mañana siguiente me llevé la primera gran sorpresa: fue una noche literalmente plana, con una glicemia estable, en rango, que no generó alarma alguna! Una noche de paz, de descanso realmente reparador, algo para mí impensado hasta ese momento.
Y eso que aun no entraba en el modo automático, que en esta bomba se llama SmartGuard, pero de eso hablaremos luego.

Pantalla de la app MiniMed Mobile, en modo manual por 48hrs., antes de entrar a SmartGuard.


Ya han pasado tres meses y creo que puedo compartirles algunas de las experiencias que he tenido con ella.


Contextualicemos.

En materia de bombas de insulina en los últimos 7 años acá en Chile pasamos primero por la MiniMed 640G, que suspendía predictivamente la infusión de insulina, y después por los microbolos de basal automática y un objetivo único de glicemia de la MiniMed 670G, hasta llegar hoy a una de las bombas de insulina más avanzadas del mercado, la MiniMed 780G de Medtronic.
En eso, hemos sido afortunados. Somos el primer país en América en tenerla luego que fuera lanzada en septiembre de 2020 en Europa.


¿Qué sabíamos de ella?


Lo que nos habían anunciado en varias presentaciones en congresos científicos y en algunas reuniones para pacientes líderes de opinión a las que pude asistir.

  • Infusión basal automática.
  • Diferentes objetivos (100, 110 o 120 mg/dL, según programación del usuario).
  • Objetivo temporal (recomendado para ejercicio) de 150 mg/dL, por hasta 24 horas.
  • Bolos automáticos de corrección en caso de hiperglicemias.
  • Navegación por íconos, con atajos de teclado para acceder más rápido a las funciones más usadas.
  • Toda glicemia capilar ingresada a la bomba se usa para calibrar.
  • Mismos insumos que las bombas anteriores: reservorios, sets de infusión y sensor. Solo cambia el transmisor.
  • Autorizada para poner bolos de comida y de corrección usando glicemia del sensor.
  • Conectividad bluetooth, que permite uso de app MiniMed Mobile en teléfonos móviles compatibles.
  • Conectividad para tener hasta 5 cuidadores conectados con la app Carelink Connect, los que recibirán las alarmas que sean programadas.
  • Subida automática de los datos a la plataforma CareLink, para análisis retrospectivo de datos y realizar ajustes en la terapia.

Eso en el papel siempre sonó muy bien.
Para muchos que somos usuarios avanzados de bombas de insulina, se veía como lo que siempre quisimos. Un sueño hecho realidad, literalmente.
Parte de aquello quedó demostrado en las presentaciones de los últimos estudios que avalaban los buenos comentarios en el pasado congreso 2020 de la EASD (la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes por sus siglas en inglés).
Entonces, ahora tocaba probar esta nueva bomba y comprobar que lo que se comentaba se ajustara a la realidad, al menos a mi realidad.


Veamos.

A saber. He tenido la fortuna de poder usar las anteriores bombas, la 640G y la 670G, con lo que estoy en una posición favorable para comparar sus funcionamientos y entender de mejor forma cómo trabaja la 780G.

Recordemos que el gran aporte de la MiniMed 640G fue perfeccionar el proceso de la suspensión de la infusión de insulina, que ya venía del modelo VEO. En palabras simples se avanzó de una suspensión EN la hipoglicemia, a una suspensión predictiva de la infusión de insulina ANTES que se produzca la hipoglicemia. Ya con eso en mi caso las hipoglicemias disminuyeron muchísimo.
Luego, la 670G incorporó basales automáticas en función de las necesidades del usuario. Y con eso se daba un paso más grande en la automatización de la infusión.

Sin embargo, esas bombas siguen demandando bastante atención por parte del usuario si se quieren buenos resultados.
Recordemos eso sí que con ninguna bomba todavía podemos olvidarnos de contar carbohidratos. Eso a mi juicio es clave. Y manejar bien los tiempos de acción de la insulina.
Ahí resulta fundamental la visión y análisis de las curvas del sensor. No solo hay que mirar esperando la línea recta, hay que hacerlo para descubrir cuándo debemos comenzar a comer para así tener un “aterrizaje” lo más suave posible luego de la ingesta de comidas. Y esto significa “trabajo”.


¿Qué he podido ver en este tiempo usando la MiniMed 780G?

  • Más simplicidad, en todo sentido. Menos interacción de mi parte para llegar a rango.
    Siento que tengo que hacer menos para lograr buenos resultados. Ya no miro tanto la bomba como antes. Antes lo hacía unas 3 veces por hora (bueno, así es como tenía sobre 90% de tiempo en rango con las versiones anteriores). Ahora pueden pasar varias horas en que si no hay alarmas no miro la bomba. Más de una vez me he pasado desde el desayuno hasta el almuerzo sin hacer nada por mi diabetes.
  • Despertar en cifras de dos dígitos… Eso ya lo había olvidado con la 670G (recuerden que esa bomba tiene un objetivo único de 120 mg/dL… y para allá nos lleva siempre).
    Me costó perder el temor, y sentir la satisfacción de amanecer con glicemia que bordean los 90 mg/dL. Y ver más cifras parecidas durante el día. Sí! Miedo me daba cuando veía un 105 con dos flechas hacia abajo. Pero como he dicho muchas veces, esas flechas son el pasado, no son el futuro, e interpretando tendencias me di cuenta que era parte de un aterrizaje que poco a poco se haría más lento para luego estabilizarse… ahí, cerca del famoso unicornio de la diabetes: los 100 mg/dL.
  • Tiempo de espera menor. El tiempo que debo esperar para comenzar a comer, sobre todo si estoy en una glicemia de 3 dígitos (o sea sobre 100 mg/dL), es menos que antes.
  • Menos unidades de insulina por día, con una proporción mayor en los bolos.
    Ya había notado esto con la 670G, pero con 780G se hace más evidente en mi caso. Mientras en el modelo 640G usamos mucha basal para cubrir hidratos de carbono con basales temporales, en 780 ese trabajo se lo llevan los bolos autocorrectores.
  • Noches como nunca tuve. Noches planas, casi sin variación, muchas bajo 100 mg/dL. Sobre todo si he tenido una cena más bien temprano y con un buen cálculo de los hidratos de carbono consumidos.
  • Posibilidad de errar en el conteo de hidratos de carbono.
    He notado que de pronto, en relación a un error de conteo y contar menos, o sea poner menos insulina, las autocorrecciones hacen su trabajo permitiéndome mantenerme en rango sin problemas. ¿Hasta cuánto se puede errar? Estoy en la etapa de ensayo y error todavía, pero en mi experiencia unos 30-40 gramos me han resultado aceptables.
  • Menos necesidad de bolos de refuerzo con comidas altas en grasas. Es que las autocorrecciones hacen su trabajo.
    Dependiendo de la cantidad de grasa, ya no necesito un bolo de refuerzo como hacía con los modelos anteriores. Entiendo que en eso ayuda también una basal más agresiva, considerando que uso como meta los 100 mg/dL, y eso hace que la bomba me infunda más insulina en general, no necesariamente en cantidad, sino en distintos tramos del día.
    A ver, les explico un poco más. Por ejemplo, luego de un bolo para el desayuno en 670G podían pasar fáciles 2 horas y más sin infusión basal, solo estaba la insulina activa dando vueltas. Ahora con 780G, por lo general la basal se activa antes. 
  • Menús más intuitivos, diseño más atractivo en base a íconos.
    De lo mejor. Muy visual. Gota de sangre, botellita de insulina, gráficos… Muy sencillo de entender. Con atajos para llegar más rápido a donde queremos. Ya no hay que desplazarse eternamente por listas hacia abajo, ni tener que dar el “Ok” a infinidad de preguntas para enviar un simple bolo.
  • Menos desconexiones. Esto es muy bueno. Casi sin desconexiones entre transmisor y bomba. La tecnología bluetooth sin dudas eleva el estándar.
  • Sin salida de modo SmartGuard cuando se cambia sensor.
    Comparando con 670G, esto es un gran avance. Era complejo quedarse sin modo automático. Además, en caso de salir, la suspensión predictiva sigue activada, cosa que no ocurría en 670G. Eso es más protección.
  • Sin fallas en conexión bluetooth con la App. Sin embargo… tampoco he salido mucho a la calle o a lugares donde ande mucha gente con dispositivos móviles. Probar eso es algo pendiente. Y si se ha desconectado, no me he dado cuenta.
  • Mismos insumos que modelos anteriores.
    Ya estamos familiarizados con los reservorios y sets de infusión. Eso no cambia. Siguen siendo los mismos.
  • La bomba MiniMed 780G usa el Guardian Sensor 3, que son los mismos sensores que se utilizan con las otras bombas, con una duración oficial de 7 días. Todavía necesita ser calibrado mínimo cada 12 horas. Pero… acá hay un punto importante.
    Mientras en las otras bombas al momento de ingresar la glicemia capilar podíamos discriminar si esa medición calibraba o no el sensor, en este caso cada glicemia capilar ingresada calibra el sensor. Por eso es importante elegir el momento adecuado para ingresar una.
    Se mantiene la recomendación: calibrar ojalá cuando hay glicemia estable, sin insulina activa, sin ingesta previa de carbohidratos y sin ejercicio previo, entre otras.
    No olvidemos que un sensor calibrado es un sensor más preciso.
  • Pero… Es un sensor más preciso gracias al algoritmo nuevo del nuevo transmisor y su comunicación bluetooth. Y esto lo he comprobado en gran parte de las mediciones.
  • Uso de glucosa del sensor para enviar el bolo.
    Esa mejora en la precisión permite que no haga falta medir capilar para enviar un bolo para comida o para corregir. Se puede usar la glucosa que nos muestra el sensor. Esto es muy útil cuando estamos apurados y para darle descanso a nuestros dedos también.
  • Mejor conectividad. La comunicación es como sigue: el transmisor lo hace con la bomba y esa última con el teléfono móvil: lo que vemos en la App MiniMed Mobile es una especie de imagen espejo de la bomba, pues vemos los mismos datos que vemos en la bomba, pero no podemos alterar nada desde ahí: no se pueden enviar bolos, no se puede ajustar algún parámetro de la infusión, etc. Ni siquiera el cambio de hora cuando toca hacerlo por normativa en cada país. Hay que cambiar en la bomba en formas manual. Sin embargo, las prestaciones de la App en términos de información, cumplen bastante bien con lo que podemos pedir hoy. No solo vemos la curva de glucosa, también podemos ver la insulina activa, estado de la pila, reservorio de insulina y mucho más.

    El no poder usar el teléfono móvil para envío de bolos por ejemplo, está al debe, pero sabemos que tiene que ver con restricciones de seguridad que establecen los organismos reguladores pertinentes (FDA, EMA entre otros). Lo más probable es que en el futuro cercano podamos hacerlo. Para ello seguramente bastará con una actualización vía web de la misma. Lo mismo para nuevas prestaciones en el algoritmo que la controla… lo que significará que nos quedamos con esta hardware por un buen tiempo parece…

La experiencia MiniMed 780G.

Para algunos puede sonar superfluo lo que voy a contar, considerando que estamos hablando de un dispositivo médico… ¿Pero quién dijo que la diabetes tipo 1 es igual a otras enfermedades y debe ser aburrida?

Ya vimos un cambio de diseño en los colores y la gráfica que acompaña los embalajes desde la MiniMed 640. Tipografía y colores nos remiten a un look minimalista, muy Apple sin dudas.


Por lo mismo es que no sorprende que la nueva experiencia con la MiniMed 780G de Medtronic comienza al mirar su caja, enteramente negra, con una foto a tamaño natural de la bomba en su cara principal, y que es prácticamente un joyero. Tiene un cierre con magnetos y una “cajoncito” inferior donde se encuentra el manual del usuario.
Al abrirla vemos al centro, como único punto de interés la bomba. Accesorios (tapa de pila, clip, pilas y otros) se hallan muy bien escondidos en compartimentos interiores. 
Lo pueden ver en el siguiente vídeo.


La bomba

La diferencia más notoria entre las tres bombas con la pantalla apagada es el botón de la derecha.

Acá no hay mucha novedad en lo que a forma y tamaño se refiere. Es igual a sus hermanas mayores, la 640G y la 670G. Botones quizás un poco más suaves al momento de apretarlos. También es sumergible. Yo me la saco hasta para ir a la ducha, así que no tengo experiencia al respecto. Pero si me peguntan, si puedo quitármela y dejarla a buen recaudo antes de meterme al agua pues lo haría… Uno nunca sabe.

No tengo información oficial pero da la impresión que se mejoraron los materiales. Sobre todo el anillo que sella el lugar donde va el reservorio, que solía ser una argolla transparente y ahora se ve oscura. Junto con el soporte del clip, ese anillo era una de las piezas que más sufría deterioro hasta llegar a romperse del todo, poniendo en riesgo la impermeabilización de la bomba, dejándola inservible.
La única diferencia externa visible a los ojos del usuario es el botón del lado derecho, que esta vez tiene unos prismas, reemplazando la lista de menú de 640G y la onda de gráfico de 670G.

Así se ven las tres bombas con su pantalla encendida.





El sistema de navegación ha cambiado. Ahora accedemos a las diferentes funciones a través de una interfaz con íconos, cuyos primero esbozos pudimos ver en la app del sensor Guardian Connect.

A través de 9 íconos se accede a los distintos menús para ajustar y actuar con la 780G.

La pantalla luego de presionar el botón del centro, con los íconos.



También hay atajos, porque apretando los botones de flechas nos llevan al interior del menú, sin pasar por la pantalla de los 9 íconos.

La pantalla se activa pulsando cualquier botón. Y lo primero que vemos es el escudo azul con la cifra de la glucemia del momento.



El botón del Centro te lleva al menú de los 9 íconos.
El botón de la Flecha Abajo para el asistente del bolo wizard.
El botón Flecha Arriba para ver el estado general del sistema.
El botón Flecha Derecha  para ver el tiempo en rango.
El botón 4 Prismas a la derecha, para ver el gráfico.

Lo reitero, los insumos que usa esta bomba son los mismos que usan las dos bombas anteriores, con excepción del transmisor. El transmisor es el nuevo Guardian Link 3, que tiene conectividad bluetooth, lo que permite comunicación a través de ese medio con la bomba y de la bomba con un teléfono móvil con la App MiniMed Mobile.

¿Y dónde están las prestaciones que más nos llaman la atención?

SmartGuard es el nombre que le da ahora Medtronic a su modo “automático”, una tecnología que automatiza la infusión basal y correcciones en base a las lecturas del sensor, de modo de permitir que el paciente esté la mayor parte del tiempo en el rango de 70 – 180 mg/dL, como ha sido definido por los consensos internacionales. (Si nos vamos a comparar, seamos rigurosos. Comparemos siempre lo mismo).

Pantalla de la bomba MinMed 780G.

El usuario ahora tiene la potestad de elegir hasta tres objetivos, 100, 110, y 120 mg/dL, además de 150 mg/dL como objetivo temporal (hasta por 24 horas) para ejercicios. Recordemos que en 670G el objetivo pre fijado es 120 mg/dL. Y no se puede cambiar. 

De este modo, son las lecturas del sensor las que van guiando las acciones del algoritmo. En la 670G sabíamos que usaba los datos de los últimos 6 días. Ahora no tenemos certeza, pero hemos escuchado que son varios días más, lo que hace que sea más preciso.

El ícono antes de la cifra de glucosa nos indica el origen de ese dato: glucosa del sensor o glucosa capilar.

A la hora de infundir un bolo para comidas o bolo corrector, el algoritmo usará la glicemia que tenga disponible, ya sea la del sensor en ese momento, o la de una glicemia capilar que haya sido ingresada durante los últimos 12 minutos.

Menos alarmas, más tranquilidad.

Acá hay una diferencia brutal respecto del modelo anterior. Nos pide menos interacción. El sistema es más autónomo, no necesita que ingresemos glicemia capilares cuando lleva mucho tiempo sin infundir insulina, como pasa en 670G.

Quizá falta una opción de registro de eventos: poder ingresar los carbohidratos para subir una hipoglicemia y que eso quede registrado. O en los días de enfermedad, registrar algún aumento en los ratios. Yo al menos lo extraño.

Conectividad

Hay una innovación grande respecto de los modelos anteriores. Tanto 640G como 670G usaban radio frecuencia para comunicarse con el transmisor y con algún dispositivo para enviar los datos a la plataforma CareLink en la nube, vía un computador.

La MiniMed 780G usa conectividad bluetooth, y eso abre muchas posibilidades.

Ya mencioné que el transmisor Guardian Link 3 se comunica con la bomba y la bomba envía los datos a la app MiniMed Mobile, que sirve para visualizarlos en un teléfono móvil, que a su vez envía la información a la nube. Esa misma característica permite que hasta 5 cuidadores puedan recibir los datos del usuario en sus teléfonos, a través de la aplicación CareLink Connect.


La aplicación MiniMed Mobile envía los datos en forma automática a la nube, en donde pueden ser revisados y gestionados, como veníamos haciendo con las anteriores bombas. 

Esta bomba se puede vincular al glucómetro ACCU-CHEK Guide Link, de Roche, pero que a diferencia de glucómetros anteriores, solo permite el envío automático de la glicemia capilar a la bomba. 
Si cada glicemia capilar que se ingresa calibra el sensor, hay que elegir muy bien qué glicemia se ingresa, por lo mismo es que el uso de este glucómetro como exclusividad a mi juicio pierde importancia.
En caso que no se disponga de un teléfono móvil compatible para visualizar los datos y subirlos a la nube, también está disponible un adaptador USB azul, para conectar la bomba al computador.

La visualización de la app en el teléfono móvil y el widget de la app MiniMed Mobile en IOS. Una potente ayuda cuando conduzco.

Esta conectividad permitirá en el futuro que recibamos actualizaciones vía web. No será necesario cambiar el dispositivo para tener nuevas prestaciones.

Palabras finales.

Puedo afirmar que no hay magia en los resultados. Si con 670G tenía sobre 90% de tiempo en rango con esfuerzo “normal” para mi (los que me conocen saben de qué hablo), ahora estoy en +/- 97% de TIR con menos esfuerzo. Y bajar de 90% es una rareza. Pero sigo poniendo de mi parte para cuidarme y tener la mejor calidad de vida posible.

Tener más paz mental respecto del manejo de mi diabetes no tiene precio. Y todo puede mejorar, eso está claro. Por eso quizás le pediría a la 780G algunas cosas que creo deberían estar:  control total desde el teléfono móvil, visualización completa de glucemia en los relojes inteligentes (por ahora solo saltan las alarmas, sin visualización permanente de ese número que tanto necesitamos). Estoy cierto que eso llegará.

La tecnología no deja de sorprendernos. El avance del que hemos sido testigos y beneficiarios en materia de tratamientos para la diabetes en los dos últimos lustros ha sido gigante. Seguro que quisiéramos más. Seguro ya son posibles muchas de las mejoras que queremos. Pero debemos ser pacientes.

Más temprano que tarde tendremos algo que nos libere aun más de todas las gestiones que todavía son necesarias para tener éxito con cualquier terapia. Ya hay proyectos de páncreas artificiales con algoritmos que prescinden del anuncio de la comida. Es cuestión de tiempo que esos adelantos lleguen a los sistemas comerciales. No olvidemos que muchas de esas cuestiones encuentran la barrera del ente regulador, que vela por la extrema seguridad de todos los usuarios.
Pero lo que hoy nos ofrecen los sistemas comerciales en materia del llamado “páncreas artificial” es muy satisfactorio y hace vislumbrar un futuro esplendoroso.

Quiero terminar diciendo que ojalá las autoridades  entiendan que este tipo de tecnología, que en el presente puede parecer más costosa que lo que se viene usando, amortiza su valor cuando podemos tener personas con diabetes con un mejor control metabólico, lo que reduce en forma importante los riesgos de complicaciones futuras. Por lo mismo es que necesitamos que el acceso a ella sea una realidad para todos, lo antes posible.

Reitero. Como no hay magia en el control de la diabetes, la bomba de insulina MiniMed 780G tampoco hace magia, pero está cerca.
Al menos a mi me ha permitido volver a dormir sin miedo y eso es casi mágico.

Conflictos de interés:
Recibí por parte de Medtronic Chile una bomba de insulina de MiniMed 780G a modo de préstamo. No hay retribución de ningún tipo, pago, ni obligación alguna por lo que escribo y publico en mis distintas redes. Todas las opiniones que emito son absolutamente a título personal.

2 Responses

  1. Infinitas gracias Marcelo!!
    Es increíble tu ayuda para los que tenemos esta compañera.
    Ojalá que TODOS podamos tener este dispositivo para poder alcanzar esa “vida normal”, o lo más parecido, que se nos arrebató cuando nos diagnosticaron la Diabetes.
    Gracias otra vez y esperando ya tu próxima aportación!! 😉😉👍👍

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