Días de enfermedad

Días de enfermedad y diabetes tipo 1

Lo que hay que saber y cómo actuar

Los “días de enfermedad” son aquellos en que una persona con diabetes —sobre todo un niño o niña con tipo 1— presenta fiebre, resfrío, vómitos, diarrea o cualquier cuadro infeccioso. Aunque parezcan cuadros leves, enfermarse puede alterar significativamente los niveles de glucosa en sangre, incluso si la alimentación cambia o el apetito disminuye.

Saber qué hacer en esos días puede prevenir complicaciones graves, como la cetoacidosis diabética (CAD).


 Qué ocurre en el cuerpo

Cuando hay fiebre o una infección, el cuerpo libera hormonas del estrés (como el cortisol y la adrenalina) que aumentan la glucosa en sangre y reducen la acción de la insulina.

Al mismo tiempo, si hay vómitos o dificultad para comer, puede presentarse el riesgo contrario: bajas de glucosa (hipoglucemias).

Por eso, las glicemias pueden ser mucho más inestables durante una enfermedad.


Qué hacer durante los días de enfermedad

  1. Nunca suspender la insulina.

    Aunque el niño coma menos o vomite, siempre necesita insulina. El cuerpo la requiere para usar la glucosa y evitar la acumulación de cetonas.

    Puede que sea necesario ajustar las dosis —con ayuda del equipo médico o educador en diabetes—, pero nunca omitirlas.

  2. Monitorear con más frecuencia.

    Medir glucosa cada 2–3 horas, y si hay un sensor, revisar alertas y tendencias.

    Además, controlar cetonas en sangre u orina si la glicemia supera los 250 mg/dL o si hay síntomas como náuseas, dolor abdominal o respiración rápida.

  3. Mantener buena hidratación.

    Ofrecer agua, caldos, té o bebidas sin azúcar para prevenir la deshidratación.

    Si hay vómitos o fiebre alta, los líquidos deben ser frecuentes y en pequeñas cantidades.

  4. Asegurar aporte de carbohidratos.

    Si el niño no puede comer sólidos, usar opciones líquidas o blandas (jugos, gelatinas, sopa con fideos, yogur, compotas, etc.).

    Lo importante es mantener energía suficiente para que la insulina siga actuando de forma segura.

  5. Observar los síntomas.

    Buscar atención médica si hay vómitos persistentes, respiración agitada, somnolencia, cetonas elevadas o imposibilidad de mantener líquidos.

  6. Planificar con anticipación.

    Tener siempre un “plan de días de enfermedad”: qué hacer, cuándo contactar al equipo de salud, y qué suministros tener en casa (insulina, medidor de cetonas, tiras, líquidos con carbohidratos, glucagón, etc.).


 En resumen

  • La enfermedad aumenta el riesgo de descompensación en la diabetes tipo 1.

  • La insulina nunca se suspende, aunque se coma menos.

  • Medir, hidratar y estar atentos a las cetonas son las claves.

  • Un buen plan y el acompañamiento del equipo de salud dan seguridad a toda la familia.


 En Mi Diabetes promovemos la educación práctica y el acompañamiento familiar. Con conocimiento, planificación y calma, los “días de enfermedad” pueden manejarse de forma segura, evitando complicaciones y fortaleciendo la confianza de los cuidadores.