Días de enfermedad y diabetes tipo 1
Lo que hay que saber y cómo actuar
Los “días de enfermedad” son aquellos en que una persona con diabetes —sobre todo un niño o niña con tipo 1— presenta fiebre, resfrío, vómitos, diarrea o cualquier cuadro infeccioso. Aunque parezcan cuadros leves, enfermarse puede alterar significativamente los niveles de glucosa en sangre, incluso si la alimentación cambia o el apetito disminuye.
Saber qué hacer en esos días puede prevenir complicaciones graves, como la cetoacidosis diabética (CAD).
Qué ocurre en el cuerpo
Cuando hay fiebre o una infección, el cuerpo libera hormonas del estrés (como el cortisol y la adrenalina) que aumentan la glucosa en sangre y reducen la acción de la insulina.
Al mismo tiempo, si hay vómitos o dificultad para comer, puede presentarse el riesgo contrario: bajas de glucosa (hipoglucemias).
Por eso, las glicemias pueden ser mucho más inestables durante una enfermedad.
Qué hacer durante los días de enfermedad
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Nunca suspender la insulina.
Aunque el niño coma menos o vomite, siempre necesita insulina. El cuerpo la requiere para usar la glucosa y evitar la acumulación de cetonas.
Puede que sea necesario ajustar las dosis —con ayuda del equipo médico o educador en diabetes—, pero nunca omitirlas.
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Monitorear con más frecuencia.
Medir glucosa cada 2–3 horas, y si hay un sensor, revisar alertas y tendencias.
Además, controlar cetonas en sangre u orina si la glicemia supera los 250 mg/dL o si hay síntomas como náuseas, dolor abdominal o respiración rápida.
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Mantener buena hidratación.
Ofrecer agua, caldos, té o bebidas sin azúcar para prevenir la deshidratación.
Si hay vómitos o fiebre alta, los líquidos deben ser frecuentes y en pequeñas cantidades.
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Asegurar aporte de carbohidratos.
Si el niño no puede comer sólidos, usar opciones líquidas o blandas (jugos, gelatinas, sopa con fideos, yogur, compotas, etc.).
Lo importante es mantener energía suficiente para que la insulina siga actuando de forma segura.
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Observar los síntomas.
Buscar atención médica si hay vómitos persistentes, respiración agitada, somnolencia, cetonas elevadas o imposibilidad de mantener líquidos.
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Planificar con anticipación.
Tener siempre un “plan de días de enfermedad”: qué hacer, cuándo contactar al equipo de salud, y qué suministros tener en casa (insulina, medidor de cetonas, tiras, líquidos con carbohidratos, glucagón, etc.).
En resumen
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La enfermedad aumenta el riesgo de descompensación en la diabetes tipo 1.
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La insulina nunca se suspende, aunque se coma menos.
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Medir, hidratar y estar atentos a las cetonas son las claves.
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Un buen plan y el acompañamiento del equipo de salud dan seguridad a toda la familia.
En Mi Diabetes promovemos la educación práctica y el acompañamiento familiar. Con conocimiento, planificación y calma, los “días de enfermedad” pueden manejarse de forma segura, evitando complicaciones y fortaleciendo la confianza de los cuidadores.
