Sabemos que viajar en avión puede ser una experiencia emocionante pero también desafiante, especialmente si tiene diabetes y además usas una bomba de insulina. Con la llegada de fin de año y las vacaciones, muchas personas estarán subiendo a aviones para visitar a sus seres queridos o disfrutar de un merecido descanso. Si este es tu caso, queremos compartir contigo información muy importante que te ayudará a viajar de forma más segura y tranquila.
Quienes usan bombas de insulina desde hace tiempo han notado que, durante o después de un vuelo, sus glicemias pueden comportarse de manera un tanto extraña. Entre el estrés de pasar por aduanas y la alimentación poco saludable a 10.000 metros de altura, estas variaciones podían parecer normales. Sin embargo, en el Congreso Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes 2024, realizado en septiembre en Madrid, se presentaron datos que ayudan a explicar estos fenómenos.
¿Qué sucede durante un vuelo?
Resulta que los cambios de presión en la cabina durante el despegue y el aterrizaje pueden afectar cómo las bombas de insulina administran la medicación. Un estudio presentado por el Profesor Bruce R. King demostró que:
- Durante el ascenso, las bombas pueden liberar aproximadamente 0,6 unidades adicionales de insulina.
- Durante el descenso, pueden administrar alrededor de 0,5 unidades menos de lo programado.
Aunque estas cantidades pueden parecer pequeñas, sus efectos varían según cada persona. Por ejemplo, un niño podría experimentar un impacto diferente al de un adulto. Por eso, es crucial tomar medidas para minimizar estos posibles efectos.
Recomendaciones para un viaje seguro
• Desconecta la bomba durante el despegue y el aterrizaje: Si tu bomba tiene un tubo, desconéctala justo antes del despegue y vuelve a conectarla cuando el avión alcance su altitud de crucero (aproximadamente 20 minutos después). Al aterrizar, desconéctala nuevamente después de que el avión haya tocado tierra.
• Elimina las burbujas de aire: Antes de reconectar la bomba, purga (o ceba) el sistema para asegurarte de que no haya burbujas en el tubo debido a los cambios de presión.
• Monitorea tus niveles de glucosa: Durante el vuelo, controla tus niveles de glucosa más frecuentemente de lo habitual para detectar y corregir rápidamente cualquier fluctuación.
• Considera un snack si usas bombas tipo parche: Si tu bomba no se puede desconectar, como en el caso de dispositivos tipo Omnipod, podría ser útil ingerir un pequeño refrigerio durante el despegue y el aterrizaje para compensar posibles variaciones en la administración de insulina.
Consulta con tu equipo médico
Recuerda que estas son recomendaciones generales. Es fundamental que hables con tu equipo médico antes de viajar para recibir consejos personalizados que se adapten a tus necesidades específicas. Tu salud y seguridad son lo más importante.
Esperamos que esta información te sea útil y te permita disfrutar de tus viajes con tranquilidad. ¡Que tengas un excelente vuelo y unas felices vacaciones!
